Por José María Arévalo

( Will Smith en el cartel de la película “La verdad duele”, “Concussion” en su versión original) (*)
Se esperaba la contestación en los Oscar de este año por no respetar la diversidad racial, y efectivamente se produjo en la calle pero también en la sala, oficialmente. Lo bueno que tienen estos americanos es que reconocen sus fallos, y así el presentador se pasó buena parte de la ceremonia hablando de ello, hasta resultar un tanto cansino. En realidad lo que se denunciaba era la marginación de los negros, ya que la diversidad sí había estado reconocida, entre otros casos, al premiar, con “El renacido”, que contra todo pronóstico no resultó quedar como mejor película, a los mexicanos Alejandro González Iñárritu, que gana su segundo Oscar consecutivo como director, y El Chivo Emmanuel Lubezki el tercero por la maravillosa fotografía que ofreció. Además, “Straight Outta Compton”, biopic de los miembros del conjunto negro que fue uno de los grandes pioneros del gangsta rap, estaba nominado para mejor guión.
Quizá lo más llamativo me parece que no quedara seleccionado nada ni nadie de “La verdad duele” (“Concussion” en su versión original), en la que brilla Will Smith en su interpretación del neuropatólogo nigeriano que denunció las lesiones en la cabeza que reciben las estrellas del fútbol americano, y que no les pude comentar cuando se conocieron las nominaciones, pues no se estrenó hasta el 12 de febrero, una gran película. No obstante veo en las webs de críticas de cine que es una película de 2016, a lo mejor compite el año que viene. A mi me gustan estas de valores humanos, como “Joy”, por la que estaba nominada a mejor actriz Jennifer Lawrence, así que me ha parecido muy bien que no se haya salido con la suya del todo “El renacido”, que no deja de ser una historia de venganzas; y en cambio se haya llevado el máximo galardón “Spotlight”, un canto al periodismo de investigación, la búsqueda de la verdad que hace libres, aunque duela, como lo fue el caso de los abusos sexuales perpetrados por parte del clero de la diócesis de Boston. Aunque más me ha gustado, en la misma línea del periodismo de investigación “La verdad”, con Cate Blanchett y Robert Redford, que me extraña no haya tenido nominación ninguna. Tanto en la discriminación de ésta como en la de Will Smith creo han pesado las denuncias que incluyen, y que en cambio han sido factor de mucho peso en la premiada. Interesante la distinta vara de medir.
Su mérito –he leido en “Decine21” sobre “Spotlight”- es hacer honor al título, poner el foco de luz en un punto, la profesionalidad con que se llevó a cabo la investigación, siendo rigurosos en la exposición de los hechos sin pretender convertir en superhéroes a los protagonistas, ni arrastrar por el lodo a los culpables, lo sucedido resulta suficientemente elocuente. Lo más discutible del film es la inclusión en off –una voz telefónica– de las opiniones de un ex cura casado psiquiatra, A.W. Richard Sipe, que achaca al celibato sacerdotal los crímenes sexuales ocurridos, una relación causa-efecto que parece bastante insostenible, o como mínimo, simplista. Y “Actuall” recogía con la noticia del premio: “Tanto el Papa Benedicto XVI como el Papa Francisco fueron implacables en la depuración de las responsabilidades, al descubrirse que el Obispado había desempeñado un papel decisivo en el encubrimiento de más de 250 casos, entre 1984 y 2002. Es conocido el episodio del encuentro fortuito del Papa Francisco con el cardenal Bernard Law en la basílica de Santa María La Mayor, en Roma, en 2013. Law era el arzobispo de Boston cuando se produjeron los hechos que se narran en la película. Al llegar Bergoglio al pontificado, Law vivía retirado en Santa María La Mayor. Cuando se encontraron el 15 de marzo de 2013, el Papa Francisco comentó: “No quiero que siga frecuentando esta Basílica”.
Dicen que “Spotlight” ha conseguido el galardón porque siempre salen como mejor película las nominadas a este y a mejor guión original. Lo tendremos en cuenta en lo sucesivo para realizar nuestras cábalas, relativamente, claro, como todas estas cosas. También “El puente de los espías” estaba nominada a ambas y al final solo se ha llevado el premio como mejor actor de reparto por el trabajo de Mark Rylance encarnando a un espía ruso, en lo que ha sido gran sorpresa por imponerse al gran favorito Sylverster Stallone, que ya comentamos ha hecho un gran trabajo y se le pasa el arroz de estos premios. No sé si el tema de la película, el intercambio de espías, ha influido, con la moda de las filtraciones políticas en Estados Unidos. En lo que la moda ha influido sin duda es en el premio a Alicia Vikander, mejor actriz de reparto por su trabajo en “La chica danesa”. Hubiera sido excesivo dárselo a su compañero de reparto Eddie Redmayne, una vez se convierte en mujer, y que desde luego hace un gran trabajo en tan difícil interpretación, por la que estaba nominado a mejor actor haciendo peligrosa competencia a DiCaprio que se hizo al fin con el premio que tanto se le ha resistido hasta ahora.
A la oscarizada como mejor actriz principal Brie Larson no he podido verla porque la que dicen claustrofóbica “La habitación” se estrenó justo el pasado fin de semana junto con “Brooklyn”, una historia de inmigrantes, ambas nominadas a mejor película. De las siete películas que no se habían estrenado en nuestros cines cuando se anunciaron hace dos meses las nominaciones a los Oscar, solo otra no se ha estrenado todavía en los cines, “Trumbo”, con una sola nominación. No está mal el balance. Y, claro aún no ha salido en los buscadores piratas, como tampoco “Carol”, que estaba entre las favoritas con 6 nominaciones, aunque finalmente no ha conseguido ningún premio. Tampoco han salido “45 años”, con una sola nominación, y la que ha sido ganadora del Oscar al mejor film extranjero, como se esperaba, la húngara “El hijo de Saúl”, una más sobre el holocausto pero que me han dicho es excepcional.
Por lo demás la que mayor número de premios se ha llevado ha sido «Mad Max», con 6, aunque todos técnicos, los 2 apartados de sonido, vestuario, diseño de producción, maquillaje y montaje. “Ex machina”, verdaderamente sorprendente, se llevó el Oscar a los mejores efectos visuales, y el mejor guión adaptado fue el de “La gran apuesta”, compleja explicación de la crisis financiera de 2008. Ennio Morricone, que solo tenía un Oscar honorífico, se ha llevado el de verdad por su partitura en “Los odiosos ocho”, y “Del revés”, a pesar de su complejidad nada al alcance del público infantil, el de mejor película de animación.
En fin, muchas sorpresas dentro de un buen y amplio reparto de papeles ganadores en la 88ª edición de los Oscar. Y para nosotros la satisfacción de haber podido ver, en buena parte gracias a la expectación que estos premios suscitan, tantas y tan buenas – en su mayoría- películas como las nominadas, aunque finalmente no pueda haber premio para todas.