Por Carlos de Bustamante

( Viñeta de Miki y Duarte en Diario de Sevilla el pasado día 7) (*)
Recuerden, por favor: Y que conste que no pretendo aconsejar; yo… digo nada más. Que nadie, pues, se me moleste, porque el Rezongón no dice lo que suscribe el autor que lo firma. Es, simplemente, un personaje ficticio que no hace sino eso: rezongar.
¿Cómo un tonto puede ser útil?: muy sencillo, haciendo tonterías que son útiles para los que no debieran; de ahí el apelativo, que no debe tomarse como lo define la RAE, sino como ocurrencia sin malicia del Rezongón. Les pondré un ejemplo, para entender tanto intríngulis escrito. Acudamos, cómo no, a la situación política que vivimos estos días tan intensos de debates, calificaciones, descalificaciones, reformas, contrarreformas, bloqueos y desbloqueos etc., etc.
¿Por quién y contra quién? : un único “enemigo” a batir: ¡todos contra el P.P. ¡ En el porqué se encierra el significado de tontos útiles. “Verán como lo entienden”. Nadie en su sano juicio puede poner en solfa cómo estaba España tras el horroroso mandato del infumable presidente anterior al de hoy…en funciones.
Ruina y quiebra haciendo presa como león rugiente y a punto de devorar a su presa. ¿Presa…?: sí, la España de nuestros pecados. Despilfarro en las arcas del Estado hasta un vacío en ellas como quedaron tras el robo del oro destino Moscú.
No parecía importar demasiado. Millones de euros para construcciones, que ni pajolera falta que hacían: aceras en el campo; polideportivos en localidades sin apenas vecinos; aeródromos donde nunca hubo ni habría usuarios, ni aviones… Hasta cuantiosas ayudas de donde en vez de euros sólo había telarañas ¡a los colectivos LGTB de Zinbawe!
Mientras tanto, el conjunto de naciones de la UE, miraban atónitas a un presidente que deambulaba en las reuniones ¡como un sonámbulo solitario! De pena y vergüenza ajena.
Situación tan al límite que el temido -¿o deseado?- rescate era inminente. Pero ¡¡no psassaba nada!!; porque en los cajones de cada autonomía rebosaban fajos a tutiplén de euros. Así pues, tranquilidad en los españoles en general y el gobierno entrante en particular.
Nuevo gobierno que fue elegido por mayoría absoluta del pueblo, que de tonto ni un pelo y barruntaba un desastre que ni el de Annual, pero que depositó su confianza en promesas tan dulces que no podían amargar a la vez.
Mas ¡oh sorpresa!, los que se las prometían muy felices con un programa electoral que entusiasmaba, se llevaron un chasco descomunal al comprobar que de euros en cajones a rebosar, ¡¡nada de nada!! Bueno sí: facturas sin pagar, deudas a unos y otros, compromisos de prebendas dinerarias a amiguetes, familiares, o a quienes podrían responder con su apoyo tras el regalo recibido ¡de todos los españoles! : o sea, los gays etc.. ¡de Zimbawe! Como de broma ¿no…? Pero de broma ¡nada!; si no, que se lo pregunten al “gallego”.
Al nuevo inquilino de la Moncloa, se le cruzaron los cables ante la inesperada disyuntiva y el engaño manifiesto: o incumplía las promesas electorales cabreando –con perdón- al personal, o cabreándole –nuevo perdón- aún más con medidas restrictivas de ajuste ne-ce-sa-rio, para evitar el nada de gratuito rescate y pérdida de confianza en inversores y naciones de la UE. Difícil me lo ponéis, se diría el gallego; optó por la menos mala por la desacostumbra medida de la austeridad y recortes dinerarios. Al personal que esperaba tanto, “le sentó como a un santo dos pistolas”; y los que esperaban a la pieza para hacer presa, se lanzaron como lobos gozosos hacia el nuevo presidente que pusieron “a caer de un burro”. Mas ¡oh sorpresa!, incluso algunos de los anteriormente incondicionales, cayeron en la trampa astutamente tendida por los “indignados de siempre”, y se unieron como “tontos” (¿no serán éstos los “útiles”?) a los supuestos indignados. En foros, bares, tertulias y en no pocas familias, al que “engañó” al electorado le pusieron a caldo. Maniobra astutamente consumada.
Para agravar aún más la situación, aparecieron como hongos múltiples casos de presunta o probada corrupción. Nada importaba ya que la cuantía de euros defraudada fuera mayor entre los “lobos”, ni que en número también superaran con creces a los afines al gobierno de la nación. La sentencia estaba declarada: ¡¡todos contra el PP.!! La “contradicción de los buenos” se tradujo en diseminarse inútilmente en otras opciones mejores… (¿); quién a un grupúsculo desaparecido en combate, quién a otros que, con apariencia engañosa, no tardaron en salirnos “rana” coaligándose unilateralmente con los lobos. “Y por más que se desgañita, patea, llora -(bueno, no tanto)- y grita el Rezongón, no se mueve la gente engatusada; y el lobo, a punto está de devorarse la manada”. Verán como los tontos útiles -y bien que lo siento- así lo entienden…
Como parece que, por mi torpeza aún no lo entendieron todos será precisa una segunda vuelta en el “congreso de improbables lectores”, para rematar la faena. Así pues, nos vemos en II, si Dios es servido.
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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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