“Libertad, Libertad…”, de Foro de la Familia, y “Oleada de conversiones en el mundo islámico: más de 300.000 iraníes se hacen cristianos”, de Javier Lozano

( Viñeta de Puebla en ABC el pasado día 27 de mayo) (*)
LIBERTAD, LIBERTAD…
Artículo del Foro de la Familia publicado en su Boletín el pasado día 25 de mayo
Valencia por la libertad de educación. ¿Recuerdas, amable lector, aquel sueño de Adolfo Suárez de elevar a la categoría política de normal lo que a nivel de calle era simplemente normal? Algo así, salvando todas las distancias, hizo la sociedad civil valenciana el domingo 22 de mayo al concentrarse, a las 12 y bajo un sol de justicia –primavera mediterránea-, en la céntrica y central Plaza de la Virgen, reclamando libertad de educación. La libertad de educación está en nuestras leyes, desde la Carta Magna a la más humilde norma de desarrollo, pues una norma inferior no puede contravenir a una de rango superior. Es decir, al reclamar libertad de educación la sociedad valenciana estaba reclamando el cumplimiento de la Ley. Cumplimiento de la Ley, algo que en democracia debería ser lo normal, debería ser políticamente normal. Pero, ya ven, no lo es. No lo es, en general, en la actuación del tripartito valenciano; no lo es, específicamente, en la “nueva” –que en el fondo es vieja, pues responde a planteamientos y prejuicios decimonónicos- política educativa valenciana.
La calle –eso que algunos llaman “la gente”, para despersonalizarla y para poder así dar la interpretación que interesa al mandamás de turno- demostró que defender la libertad es normal a nivel de calle; y debería serlo a nivel político, según el sueño de Suárez. La calle valenciana –como avanzadilla de la calle española, pues esto llegará antes o después a todas las comunidades autónomas y al conjunto de España- exigió a sus políticos que hicieran políticamente normal lo que a nivel de calle ya lo era: la libertad de educación es un derecho constitucionalmente reconocido y positivamente desarrollado en nuestro ordenamiento jurídico, y por lo tanto, debe respetarse y cumplirse mientras esté vigente.
La concentración fue un éxito. Un éxito no sólo por las más de 40.000 personas que salimos a la calle a defender cívica, pacífica y democráticamente nuestros derechos; un éxito no sólo porque demostramos –una vez más- que para manifestarse rotundamente no hace falta destrozar contenedores y mobiliario urbano, ni cometer actos vandálicos ni “quemar” las calles; un éxito no sólo porque la protesta –lúdica y festiva, a la par que reivindicativa- congregó (reunió y re-unió, literalmente) a toda la comunidad educativa: padres, alumnos, profesores, personal de administración y servicios, titulares de los centros; un éxito no sólo porque acaparó la atención de los medios de comunicación, cuando parte de ellos –y más cuanto más grandes son o creen ser- ignoraba la problemática educativa; un éxito porque el tripartito no se enteró de nada y despachó el asunto con tres declaraciones vacuas, calcadas, ciclostiladas.
Quizá te haya sorprendido esto último, amable lector. Sí, la reacción de la Administración educativa autonómica forma parte del éxito de la concentración. Sí, porque es la respuesta lógica de quien se ha quedado sin respuesta. Han tenido que acusar el golpe: tendrían preparada una respuesta de manual para una concentración de unos pocos miles de personas –como ocurrió en las diferentes concentraciones que precedieron a ésta (y habrá muchas que le seguirán)-. De repente se vieron desbordados y sorprendidos. ¿Y ahora qué decimos, cómo respondemos? Tiraron del manual del mal político, del político intelectualmente perezoso, del político acostumbrado al slogan, del político adicto al tópico y al prejuicio, del político soberbio del aquí mando yo ahora: fue una manipulación, fue un acto preelectoral, ¡si hasta pidieron la dimisión del Conseller de Educación! (la gran “prueba”). Desgraciadamente, esta respuesta sí que es políticamente “normal”. Y esa petición espontánea de la masa concentrada, no de los organizadores ni del manifiesto oficial, ¿no respondería más bien al hartazgo y la indignación de los que padecemos su política?
Manifestación libertad de educaciónEsta gente, estas políticas y políticos –no es, obviamente, una concesión a la maldita, nefasta y nefanda corrección política: políticas (acciones) y políticos (personas)- trasnochados, no se ha enterado de nada. Piensan todo en clave de “política” –minúscula, como de tamaño de fuente 2 o 3-, demostrando así, sin darse cuenta –traición del subconsciente y justicia histórica-, que sus mareas verdes, sus movidas naranjas del “Ciutat de Cremona”, no eran más que puras acciones “políticas”, protestas forzadas en muchas ocasiones –y desde luego ni cívicas, ni pacíficas, ni democráticas (en sentido estricto y etimológico)-. No se han enterado de que quienes defendemos la educación concertada, como un derecho y un ejercicio de libertad, vamos muy en serio. Cuando hablamos de educación, nosotros estamos hablando de personas, de su futuro, y de sus derechos y libertades; y después todo lo demás: números, ratios, programas, curriculum.
Por eso fue un éxito sorprendente la concentración. Sorprendente, por inesperado, por inusual, no por falto de razón o lógica. Tenemos derecho y derechos, tenemos razón y razones, tenemos libertad y la ejercemos, queremos justicia y la reclamaremos. Aquí no hay “política” partidista, y menos aún electoral -¿o cree la Administración que si no hubiera elecciones los padres nos habríamos quedado en casa sin defender nuestros derechos? ¿No recuerdan que desde julio del año pasado ya estamos criticando su “política”, denunciando sus excesos verbales, alegando y recurriendo las normas que no nos parecen ajustadas a Derecho?-. Aquí la única “Política” que hay es similar a la que propuso Suárez en los albores de la Transición: que lo que a nivel de calle es normal -los padres, como primeros responsables de la educación de nuestros hijos, tenemos derecho a elegir el tipo de educación y el centro escolar que deseamos para ellos- se convierta en políticamente normal.
Artículo en: http://www.forofamilia.org/para-pensar/articulos-para-pensar/libertad-libertad/
OLEADA DE CONVERSIONES EN EL MUNDO ISLÁMICO: MÁS DE 300.000 IRANÍES SE HACEN CRISTIANOS
Artículo de Javier Lozano publicado en Actuall el pasado día 25 de mayo
¡Quien lo iba a decir! En el país de los ayatolás, la cuna de la revolución islamista, hay un goteo de nuevos cristianos. Es un movimiento silencioso pero constante. El cristianismo seduce a muchos musulmanes para los cuales «descubrir que Dios es amor es revolucionario». En los medios de comunicación apenas se habla esto y en muchos países ni siquiera es legal pero lo cierto es que se está produciendo una auténtica revolución silenciosa en la que miles de musulmanes se están convirtiendo al cristianismo. Y lo hacen sabiendo que pueden ser rechazados por sus familias, marginados e incluso asesinados. El periodista y experto en cristianismo en el mundo árabe, el libanés Camille Eid habla sobre un fenómeno poco conocido pero que no para de crecer cada año y asegura que existe un incremento de las conversiones “tanto en Europa como en los países de mayoría musulmana”.
En una entrevista para Tempi y que recoge religionenlibertad.com, el autor de Cristianos venidos del Islam (Libros Libres) asegura que esto puede ser “la punta del iceberg, puesto que en algunos países la conversión desde el islam está prohibida por ley y no existen registros de este tipo; a pesar de todo, sabemos que también en estos países las conversiones al cristianismo están aumentando”.
Pone como ejemplo al sacerdote francés Pierre Humblot, expulsado recientemente de Irán tras 45 años en el país. Eid afirma que este misionero “ha hablado de trescientos mil iraníes convertidos al cristianismo, un fenómeno de masas. Lo que es increíble, dado que en el país las celebraciones en lengua local están prohibidas”.
Trescientos mil iraníes: todo un record en el país de los ayatolás, donde comenzó hace casi cuatro décadas la vuelta de tuerca de la revolución islamista
Camille Eid también cita a la hija del expresidente de Túnez Moncef Marzouki, que ha escrito una tesis sobre el fenómeno de las conversiones en este país norteafricano.
El periodista libanés indica que aunque no se puede conocer la verdadera influencia de estas conversiones son “realmente importantes”. “Esto es posible también porque si bien antes los regímenes conseguían frenar con éxito la difusión de la Buena Nueva, impidiendo el proselitismo y la venta del Evangelio, hoy en día con internet es mucho más fácil descubrir los contenidos del cristianismo”, agrega.
El fenómeno también se da en Occidente: en la diócesis de Hamburgo se han bautizado recientemente 196 mahometanos
Sobre los motivos que llevan a los musulmanes a convertirse al cristianismo, asegura que “junto al descubrimiento del Evangelio del amor y de la verdad, lo que les impulsa a buscar respuestas en otros lugares es un islam cada vez más represivo”. Para los musulmanes, “descubrir que Dios es amor es revolucionario”.
Pero también en Occidente está ocurriendo algo similar con los inmigrantes musulmanes. En la diócesis alemana de Hamburgo han bautizado recientemente a 196 musulmanes. Algo similar ha ocurrido en otras ciudades alemanas.
“Seguramente la gran inmigración causada por la guerra de Siria e Irak y la acogida por parte de los alemanes es uno de los factores de esta creciente tendencia. Pero no basta para explicar este fenómeno, dado que en Alemania la mayoría de conversos es de origen iraní o afgano, pero también marroquí”, cuenta este experto.
En Francia el 4% de los bautizos de adultos se convierte desde el islam
Pero además Camille Eid afirma que en Europa están los registros de la iglesia francesa, que “hablan de 4.000 adultos bautizados al año, de los cuales el 4% se convierte desde el islam. Los datos más recientes de Austria, de abril pasado, nos hablan del bautismo de unos cuarenta sirios, afganos e iraníes”.
El periodista refuta las tesis de los que sostienen que el aumento de conversiones en Occidente se debe a refugiados que buscan asilo político. Por un lado, los refugiados cristianos no están encontrando un apoyo mayor a los musulmanes, más bien al revés.
“Quien lo sostiene ignora los riesgos que corren las personas que se convierten”, relata este libanés, que añade que “entre los conversos franceses, por ejemplo, hay historias de hombres que después del bautismo se han convertido en sacerdotes o que han empezado a hablar de su fe con otros”.
Artículo en: http://www.actuall.com/persecucion/las-conversiones-del-islam-al-cristianismo-un-fenomeno-mundial-tambien-en-el-mundo-musulman/
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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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