Arquitectura religiosa olvidada. 108. Olivares de Duero

Por José María Arévalo

( Panorámica de Olivares de Duero) (*)

En el municipio de Olivares de Duero desaparecieron varios edificios, la Iglesia Parroquial de Santa María del despoblado de Villanueva, la Ermita de San Roque, oro de Aldea de La Quemada, el Oratorio de La Compañía de Jesús y la Puerta de San Juan,
todo ello como explica el libro “Las ruinas de Dios. Arquitectura religiosa olvidada en la Provincia de Valladolid”, de los arquitectos vallisoletanos Juan José Fernández Martín, Francisco Pedro Roldán Morales, José Ignacio Sánchez Rivera y Jesús Ignacio San José Alonso, que venimos reseñando.

Olivares de Duero

Iglesia Parroquial de Santa María del despoblado de Villanueva

Existió en el término un lugar poblado con el nombre de Villanueva, lo que indica su carácter repoblador, fundado ex novo. Seguramente ocurrió su fundación, como la de tantos otros lugares en el Duero, al compás del avance de la Reconquista ( M. VALLEJO DEL BUSTO, p. 217 y J. SAN MARTÍN PAYO, p. 86). Estuvo entre Olivares y Valbuena cerca del camino real que los unía, resto de la antigua calzada romana que recorría el valle del Duero por la orilla norte y que, en época moderna recibió el nombre de Camino de los Aragoneses. A mediados del XIV era parroquia, bajo la advocación de Santa María, y como tal se le cita en el censo del obispado de Palencia, pero no tardaría en despoblarse pues en 1535 ya estaba deshabitado. La iglesia debió mantenerse con culto reducida al rango de ermita, pues sus restos continuaron siendo visibles hasta el XIX, bajo la denominación de La Espadaña de Villanueva.

Ermita de San Roque

En el primer cuarto del XVIII existió en Olivares una ermita de San Roque ( M. VALLEJO DEL BUSTO, p. 219).

Aldea de La Quemada

En la posesión de La Quemada, o Las Quemadas, no sabemos si hubo un edificio religioso que hiciera de parroquia o, por lo menos, de capilla para sus habitantes. Estaba fundada el pie de los páramos, entre los cerros de San Cristóbal y del Cabezo, junto al término de Valbuena (Cart. Militar de España: Hoja 17-15, 1/50.000, «Quintanilla de Onésimo», del Servicio Geográfico del Ejército, año 1981. Cuadrícula 388 4612. Ahora es un caserío al pie del páramo).

En 1548 era la propiedad del Condestable de Castilla donde recibió con magnanimidad al Archiduque Maximiliano de Austria y su comitiva. Medio siglo más tarde, en 1605, fue vendida a la Corona quien, a su vez, la vendió en 1647 al señor de Olivares (M. VALLEJO DEL BUSTO, p. 217: En 1605 la aldea de La Quemada fue vendida por el Conde de Salazar a la Real corona y, ésta, a su vez, la enajenó cn 1647, siendo adquirida por D. Ventura de Onís, Señor de Olivares).

Oratorio de La Compañía de Jesús

En el casco urbano existe una casa que perteneció a la Compañía, según una tradición difundida en el pueblo (Catálogo Monumental, Valoria la Buena, p. 111).

Puerta de San Juan

Hubo en Olivares cuatro barrios ( M. V ALLEJO DEL BUSTO , p. 220), San Juan, San Pelayo, Santa María y la Puerta del Postigo. San Pelayo es la advocación de la parroquial, al norte de la villa, y Santa María, o Santa María de la Estrella, la de un humilladero de la salida a poniente, hacia Valbuena. La Puerta del Postigo, evidentemente, corresponde a una salida secundaria en la cerca o muralla de la población. Parece, por tanto, que San Juan, el barrio que nos queda, debe ser el nombre de otra puerta puesta bajo la protección del Santo, como era habitual en las puertas de ciudades y villas.

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(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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