El Rezongón. Verdad científica y “orgullo gay”

Por Carlos de Bustamante

( Acuarela de Tansu Özmen en Facebook) (*)

Porque es artículo cedido por el Dr. “Lucho” para nuestro blog, tengo idea de lo que pretende. Como mero altavoz, conste que no pretendo aconsejar; yo…digo nada más lo que mi amigo dice. ¡¡Que no es poco!!

“A veces, dentro de la espesa selva bibliográfica que existe sobre la homosexualidad y sobre el poder político creciente de los lobby LGBT invadiendo los países de la cultura cristiana, una sencilla enfermera arroja una poderosa luz que desinfla el presunto orgullo homosexual. Kathleen Melonakos, escribe: “Trabajé como enfermera durante varios años en los ochenta y noventa en el Centro Médico Universitario de Stanford, donde pude ver algo del daño que los homosexuales hacen a sus cuerpos con algunas de sus prácticas sexuales. (…) Por ejemplo, conocí personalmente a un dermatólogo prominente, un dentista, un ingeniero y un peluquero que murieron en sus cuarenta y pocos años de enfermedades infecciosas relacionadas con sus patrones de conducta homosexual.

Sé de muchos otros que han muerto jóvenes como resultado de vivir un estilo de vida gay. (…) Estoy segura -a la luz de mi experiencia clínica, y como consecuencia de haber hecho considerables estudios sobre ello desde ese momento- que la homosexualidad ni es normal ni benigna; más aún, es una adicción letal de conducta, tal como subraya el Dr. Jeffrey Satinover en su libro «Homosexualidad y la Política de la Verdad». (…) Por lo que yo sé, no existe otro grupo de personas en los Estados Unidos que muera de enfermedades infecciosas en sus cuarenta y tantos años, mas que el de los que practican la homosexualidad. Esto, para mí, es trágico cuando sabemos que la homosexualidad puede ser prevenida en muchos casos, o sanada sustancialmente en la edad adulta cuando existe suficiente motivación y ayuda.”

El Dr. Satinover en su libro muestra la evidencia científica e irrefutable de las consecuencias mortales de la homosexualidad masculina, su promiscuidad y el contacto sexual anal. ¿Puede rechazar alguien que el contacto sexual anal rompe el forro rectal de la pareja receptiva, con indiferencia de si se lleva puesto el preservativo, y que el contacto posterior con la materia fecal conduce a un conjunto de enfermedades?
Los varones homosexuales activos son muy vulnerables a enfermedades venéreas clásicas (sífilis, gonorrea, etc.); enfermedades intestinales y hepáticas (Giardia Lamblia, Hepatitis A, B, C, D y citomegalovirus); trauma rectal que tiene como consecuencia incontinencia fecal, hemorroides, fisura anal, y el Sida.

Kathleen reflexiona: “parece que una persona objetiva, que tan sólo mire las consecuencias de estilo de vida de la homosexualidad, tendría que clasificarla como algún tipo de patología.” (…) “¿Conduce o no a una vida dramáticamente acortada? Los estudios dicen que sí.”

El Dr. Satinover subrayó en una entrevista con la “Asociación Nacional para la Investigación y la Terapia de la Homosexualidad” (NARTH) que una reciente publicación psiquiátrica informaba que “el 30% de todos los hombres homosexuales de 20 años de edad serán HIV o estarán muertos a más tardar a la edad de 30 años.”

Otros datos recientes: Un informe de los “Centers for Disease Control” constata lo mismo que otros estudios en países desarrollados: que el porcentaje de homosexuales sobre el total de la población a duras penas excede el 2%. Sin embargo, los homosexuales varones representan el 61% de nuevas infecciones de VIH en Estados Unidos. De hecho, el único grupo en el que están aumentando las nuevas infecciones de VIH es el de los homosexuales varones jóvenes, según ese informe. Y un factor alarmante es el aumento de infecciones en la población afroamericana. Las nuevas infecciones entre jóvenes negros homosexuales aumentaron un 48% en el período de 2006-2009 (de 4.400 infecciones de VIH en el 2006 a 6.500 infecciones en el 2009). Otro dato preocupante del estudio es que, a día de hoy, casi el 20% de los homosexuales varones tienen VIH, mientras que casi la mitad de ellos no son conscientes de esa situación”.

A la vista de estos datos y de otros muchos de igual o peor gravedad, Señor Presidente Obama, ¿Le parece que hay motivos para el orgullo gay y para promoverlo en otros países?


(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
https://c1.staticflickr.com/1/666/31554237585_7c054a4f62_b.jpg

Recibe nuestras noticias en tu correo

Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

Lo más leído