Se repite la historia con variantes significativas

Por Javier Pardo de Santayana

( Viñeta de Ricardo publicada en El Mundo el pasado día 5) (*)

Ya saben ustedes que en los días que vivimos hoy hay un asunto que nos domina de tal forma que resulta difícil centrarse en otra cosa. Se trata de una animalada de tan grueso calibre que acapara todos los titulares y proporciona alimento periodístico a conferenciantes, tertulianos y comentaristas: el golpe de estado que dan desde el poder los independentistas catalanes.

Ya tuvimos un golpe en plena transición política, ¿quién no lo recuerda? Pero por lo menos estaba motivado por un exceso de preocupación por la marcha de España, entonces discutida. Pero el que hoy es promovido desde Cataluña trata de lo contrario: de la obsesión por cargarse esta nación más de cinco veces centenaria, el estado moderno más antiguo de nuestro continente, un país que fue centro en su día de un Impero y que hoy es uno de los más modernos y avanzados y parte de un proyecto de futuro en un mundo ya globalizado.

Sufrimos, sí, ya hace años, otro golpe de estado, pero fue en tiempos de cambio político. Y, además, el de hoy se da desde el poder, por quienes representan al Estado en una importante autonomía, lo cual quiere decir que quienes tienen la responsabilidad de hacer cumplir las leyes faltan a su primera obligación y traicionan su mandato tras de manipular la historia, engañar a sus conciudadanos, utilizar los fondos públicos para su propio medro y el de sus ideologías, mal educar a las nuevas generaciones mediante la agitprop más descarada, y tratar de instaurar un régimen al margen de las leyes. Todo ello de forma chapucera y siguiendo el estilo de otros regímenes totalitarios ya largamente desacreditados por la historia.

En el acontecer de los dos golpes se ha producido un hecho clave semejante, y es que para salir del trance ha hablado el Rey en la Televisión. Lo hizo primero el Rey Juan Carlos y lo acaba de hacer ahora su hijo Felipe, nuestro actual Monarca, quien, de la misma forma que su augusto padre, además de poner las cosas en su sitio ha disparado la movilización de toda España para salvar nuestro futuro.

Qué gran lección para un partido que juega con el diablo simultaneando su apoyo al Gobierno con los ataques – una de cal y otra de arena – contra quienes tienen la responsabilidad de actuar para parar el golpe, regateándoles así de la forma más ruin su imprescindible colaboración…Parece mentira que jueguen a este juego de trileros quienes debieran asumir, como lo hicieron con ocasión del primer golpe de estado, futuras responsabilidades de gobierno.

Deberíamos darnos cuenta, si es que no nos la dimos antes, del valor de una institución que, como la monárquica, habla poco desde las pantallas mas que cuando lo hace es para unir a los españoles e infundir en ellos la esperanza; para confortarles en su desazón y en los incómodos momentos de duda o desengaño; para recordarles quienes somos, para transmitirnos su energía. Para hacernos sentir con su presencia la unión de todos bajo la Corona. Siempre lo ha hecho con palabras claras, sin remilgos, sin que los devaneos de la corrección política emborronen con sus ambigüedades el limpio fluir del pensamiento lógico.

De ahí que escriba hoy con la esperanza de que, desde que habló nuestro Monarca, ya se estén movilizando los espíritus; de que la burrada promovida por quienes detestan a su propia Patria empiece a perder fuelle. Y de que, además, la reacción que venga no de lugar a un nuevo problema de radicalismo aunque sí a una respuesta contundente, pues algunos, en una loable reacción patriótica, tienden a arrojar piedras contra el tejado propio en vez de formar piña contra los sediciosos. Luego están, como es acostumbrado, los tontos útiles de siempre y aquellos que al llegar la hora de la verdad tienden a aprovecharla para hacer pequeña política de interés torpemente partidista.

Espero que, entre que escribo estas esperanzadas líneas y el día en que las mismas salgan a la luz del día, hayamos visto una intensa y generalizada movilización, y cómo empieza ya a sentirse el clamor de algunas mayorías hasta ahora demasiado silenciosas. Cómo comienza a vislumbrase el final de una burrada indescriptible que nunca debió siquiera ser posible, pues si lo ha sido será porque los sediciosos tuvieron el campo sembrado con la entrega de la responsabilidad educativa a las autonomías. Desde entonces lo que ahora está ocurriendo en Cataluña era bastante previsible salvo para espíritus angélicos o practicantes de la corrección política. Por lo menos este servidor ya se lo había olido desde la creación de la “ikastola”.


(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

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