Por José María Arévalo

(San Sebastián recupera la procesión 50 años después: Tiene ya más de 400 inscritos)
Resulta que estos días me he dedicado a ver por la tele castellano-leonesa las procesiones de Zamora, mi tierra, que hacía años no veía porque con la edad me cuesta más viajar hasta allí, y porque, además, hay tantísimo publico viendo las procesiones, que hay que coger sitio varias horas antes para poder ver algo en los lugares clave, y no estoy ya para esos trotes. Pero he descubierto este año que la TV 8 me daba casi todas las procesiones, con lo que he podido recuperar mi relación semanasantera con Zamora, donde yo fui de joven cofrade de dos procesiones. Y cual no sería mi sorpresa que me he encontrado dos procesiones nuevas de las que no había oído hablar, además de las dos de viernes y sábado de Pasión que no había en mi época de cofrade, pero que me fui a ver hace quince años. Las dos nuevas para mí, desconocidas, son la del Cristo de la Buena Muerte, el Lunes Santo, fundada en 1974, y las Siete Palabras, el Martes Santo, que sale desde 1983. Con estas dos procesiones, creo que tenemos en Zamora unas 16 procesiones cada Semana Santa, varias de ellas desde el siglo XV creo.
Por ello mi sorpresa al leer el Jueves Santo en La Razón la noticia de que “la primera procesión de Semana Santa de San Sebastián tras medio siglo sin procesiones saldrá el Viernes Santo”. Me interesaba saber por qué los zamoranos somos tan semanasanteros y tan poco lo son los vascos -al menos en San Sebastian, no sé en otras capitales-. El artículo no lo dice. En todo caso ha sido una sorpresa, vamos a ver los detalles.
“La primera procesión -decía la noticia- de Semana Santa de San Sebastián después de medio siglo sin procesiones saldrá este Viernes Santo, 3 de abril, a las ocho y media de la tarde de la Catedral del Buen Pastor, con tres pasos de la mano de la nueva Cofradía de Jesús Nazareno.
Según ha informado la Cofradía de Jesús Nazareno, desde el Miércoles de Ceniza la imagen de Jesús Nazareno está expuesta junto al altar de la citada Catedral. El viernes 20 de febrero se celebró la primera asamblea para la constitución de la Cofradía Jesús Nazareno y para la organización de la procesión de Viernes Santo de 2026.
La reunión estuvo presidida por el párroco Jon Molina, quien explicó que la nueva cofradía nace con la vocación de «renacer», retomando el legado de la histórica Cofradía de Jesús Nazareno que tuvo su sede en la parroquia hasta 1967.
En este marco, subrayó que la Cofradía «no se concibe únicamente como organizadora de actos externos, sino como un instrumento para profundizar en la vida espiritual de sus miembros, fomentar el culto público, la formación cristiana y el compromiso caritativo, entendiendo la procesión como medio de evangelización y testimonio público de fe».
En la reunión se presentó el hábito oficial, inspirado en el histórico, de túnica blanca y caperuz morado con la cruz de Jerusalén, así como el recorrido y horario de la procesión que partirá a las 20.30 horas el Viernes Santo desde la catedral del Buen Pastor. Este año saldrán tres pasos.
La Cofradía ha explicado que, una vez concluidos los oficios del Viernes Santo, los asistentes deberán esperar en el exterior de la catedral el inicio de la procesión. Como señal previa, la Carraca sonará desde el campanario a las 20.00, 20.15 y 20.30 horas, anunciando la inminente salida.
La procesión realizará un recorrido por la plaza del Buen Pastor, siguiendo por las calles Urdaneta, Hondarribia, San Martín, Getaria, Avenida de la Libertad y Churruca hasta llegar la plaza Gipuzkoa.
La organización ha rogado a los asistentes que se sitúen en las aceras y «mantengan en todo momento una actitud de respeto y silencio» durante su desarrollo. Aquellas personas que deseen participar en la procesión, podrán incorporarse tras la Banda de Música, «manteniendo una actitud de recogimiento y oración». En la puerta de la Catedral se dispondrá de cirios para quienes deseen acompañar el cortejo.
Durante el recorrido, en la Plaza de Gipuzkoa tendrá lugar una estación oracional. Una vez finalizada, la procesión regresará por las mismas calles hasta la Catedral del Buen Pastor. A la llegada al templo, el acceso al interior quedará reservado exclusivamente para las personas que marchen delante de la Banda de Música.
El cortejo se abrirá con la Cruz de Guía y el estandarte de la Cofradía seguidos por los niños con vestimenta hebrea y la banda de txistularis. A continuación marchará el grueso de nazarenos en dos filas, precediendo al paso del Nazareno, acompañado por la Verónica.
Tras este primer bloque, continuará el resto de los nazarenos junto a los tambores y los niños con diversos objetos de la Pasión (coronas de espino, clavos, lanzas), dando paso a la imagen del Cristo Yacente. El tramo final estará formado por las Tres Marías y el paso de la Soledad, seguidos de la cruz alzada y los ciriales, acólitos, el clero, un grupo de cofrades de civil y la banda de música.