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Ortografía: truco online para no cometer faltas o errores

La ortografía es el conjunto de reglas y convenciones que rigen el sistema de escritura habitual establecido para una lengua estándar.

Hoy te traemos un sencillo tutorial con un truco online para NO cometer faltas de ortografía.

Y también un listado con las 10 faltas de ortografía más comunes en castellano.

Un listado que nunca está de más tener en cuenta para evitar estos errores tanto a la hora de escribir un post en Twitter, como para redactar la lista de la compra

  1. ¿”A ver” o “haber”?
    ¡Ave César, los que van a errar ortográficamente te saludan! Bromas aparte, la similitud sonora entre el verbo “haber” y la secuencia preposición + infinitivo “a ver” son muy distintos. Hay que recordar que el primer término suele emplearse como verbo auxiliar o como sustantivo para referirse a un conjunto de bienes. Un pequeño truco para no confundirse.
  2. “Haya”, “halla” y “aya”
    Allá que vamos. De nuevo, disculpas por la broma y, otra vez más, nos encontramos ante palabras que aunque suenan igual, son muy distintas. En el caso de “haya” no hay que olvidarse si escribimos “y” estaremos hablando de un árbol o de la primera o tercera persona del singular del presente de subjuntivo del verbo haber. Pero en el caso de “halla”, con “ll”, se trata de la tercera de la tercera persona del singular del presente de indicativo del verbo “hallar”, o de la segunda del imperativo de ”hallarse”. El caso de “aya” es más fácil. Sin “h” con “y”, se trata de un sustantivo que hace referencia a una mujer encargada del cuidado de la educación de niños o jóvenes.
  3. “Yendo y llendo”
    Por si no hubiera suficiente caos con las palabras que suenan igual, que además nos inventamos otras. Si escribimos “yendo”, haremos referencia al gerundio del verbo ir, pero en el caso de “llendo” habremos utilizado una palabra que no existe.
  4. La “s” innecesaria
    Dijistes, fuistes, hicistes, escribistes, etc. Tan solo algunos ejemplos de cómo añadir una “s” al final de una segunda persona del pretérito perfecto de algunos verbos. Una muestra de que en ocasiones un error de pronunciación puede trasladarse al papel. Vigila esas letras que pueden sobrar.
  5. “Hecho y echo”
    No es lo mismo hacer que echar a alguien. Si bien en el infinitivo ambos verbos son muy distintos, en el caso del participio del primero y el participio del segundo, la similitud es casi completa… salvo por esa ”h” que distingue a ambas formas. Por supuesto, que la similitud sonora también tiene mucho que ver en esta falta de ortografía.
  6. “Vaya” y “valla”
    ¡Hasta hay un chiste relacionado con esta confusión! ¿No te lo sabes, el del hombre entre dos vallas? Vaya, hombre… vaya. Ten siempre presente este chascarrillo para recordar que “valla” se refiere a una cerca y que “vaya” es una interjección que se corresponde con el verbo ir.
  7. “Hay”, “ahí” y “ay”
    “Ahí hay una persona diciendo ay”. Una sencilla regla que a todos nos enseñaron desde pequeños en el colegio. Pero, ¿recordamos para que sirve cada una de estas palabras. Si escribimos “hay” estaremos haciendo referencia a una de las formas verbales de”haber”, pero si retiramos la “h”, haremos uso de una interjección que indica dolor o temor. Por último la palabra “ahí” hace referencia a un adverbio de lugar.
  8. Infinitivo por imperativo
    Por muy simple que parezca, cambiar una letra por otra provoca una alteración de los tiempos verbales muy común, y por supuesto, una falta de ortografía. Estamos hablando del uso del infinitivo por imperativo, es decir, escribir “ir” en lugar de “id” a la hora de dar una orden a otra persona.
  9. Concordancia de número del verbo haber
    El verbo haber es impersonal, ¿qué quiere decir esto? Que sólo admite concordancia de número cuando actúa como auxiliar. ¿Qué quiere decir eso? Que en construcciones como “habían tres personas corriendo esta mañana” habríamos cometido un gran error. Lo correcto sería “había tres personas corriendo esta mañana”.
  10. La tilde de los monosílabos
    Hay que diferenciar entre pronombres y determinantes para saber si corresponde tilde o no. En algunos casos la distinción es clara, por ejemplo, la segunda persona del singular “tú” y el posesivo “tu”. Pero en otras situaciones la pertinencia de la tilde queda menos clara. Un ejemplo lo volvemos a encontrar en el posesivo “mi”, que llevará tilde en usos como pronombre, “me llamó a mí” y no cuando se usa en forma de posesivo, “me llamó a mi trabajo”.

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