Cuando la presión arterial es más baja o más alta de lo normal el corazón, el cerebro y otras partes del cuerpo no tienen la fuerza correcta.
El término médico que se utiliza es hipotensión o hipertensión.
En el caso de la hipotensión, suele ser mucho más baja de lo normal, por lo que no se recibe la sangre necesaria causada por una pérdida súbita de sangre, una infección grave, una reacción alérgica fuerte o un ataque al corazón.
Los síntomas de presión arterial baja suelen ser visión borrosa, confusión, vértigo, mareos, náuseas o vómitos, desmayo, debilidad o somnolencia.
Sin embargo, se conoce como hipertensión a la presión arterial que tiene lugar contra las paredes de las arterias cuando el corazón bombea sangre.
- Dos Mediciones Clave:
- La presión arterial se mide en dos valores: presión sistólica (el número superior) y presión diastólica (el número inferior). La presión sistólica mide la fuerza con la que el corazón bombea sangre a través de las arterias, mientras que la presión diastólica mide la resistencia en las arterias cuando el corazón descansa entre latidos.
- Valores Normales:
- Una presión arterial normal generalmente se considera alrededor de 120/80 mmHg. Sin embargo, estos valores pueden variar dependiendo de la edad, el sexo y otros factores individuales.
- Efecto de la Edad:
- La presión arterial tiende a aumentar con la edad debido a la pérdida de elasticidad de las arterias. Es por esto que las personas mayores son más propensas a la hipertensión (presión arterial alta).
- Hipertensión Silenciosa:
- La hipertensión a menudo se llama «el asesino silencioso» porque puede no presentar síntomas evidentes durante mucho tiempo, pero puede causar daños significativos al corazón, los riñones y otros órganos.
- Factores que Influyen en la Presión Arterial:
- La dieta, la actividad física, el estrés, el consumo de alcohol y tabaco, y factores genéticos pueden influir en los niveles de presión arterial.
- Impacto del Estrés:
- El estrés emocional y físico puede causar aumentos temporales en la presión arterial. Prácticas como la meditación, el yoga y la respiración profunda pueden ayudar a reducir la presión arterial al manejar mejor el estrés.
- Sal y Presión Arterial:
- El consumo excesivo de sal (sodio) puede elevar la presión arterial. Reducir la ingesta de sal es una de las recomendaciones más comunes para manejar la hipertensión.
- Mediciones en Diferentes Posiciones:
- La presión arterial puede variar según la posición del cuerpo. Generalmente, se mide en posición sentada con el brazo a la altura del corazón para obtener una lectura precisa.
- Varía a lo Largo del Día:
- La presión arterial no es constante y puede fluctuar a lo largo del día. Suele ser más baja durante la noche y aumenta en las primeras horas de la mañana, lo que se conoce como el «patrón circadiano» de la presión arterial.
- Tensión Arterial y Altitud:
- Vivir a grandes altitudes puede afectar la presión arterial. Algunas personas pueden experimentar un aumento temporal en la presión arterial cuando se trasladan a altitudes elevadas, pero con el tiempo, el cuerpo suele adaptarse.
- Relación con la Temperatura:
- La temperatura exterior también puede influir en la presión arterial. Las temperaturas frías tienden a aumentar la presión arterial porque los vasos sanguíneos se contraen, mientras que el calor puede causar que los vasos sanguíneos se dilaten, reduciendo la presión arterial.
- Tecnología y Monitoreo:
- Los avances tecnológicos han permitido que las personas monitoreen su presión arterial en casa con dispositivos digitales. Estos dispositivos ayudan a las personas a mantener un seguimiento regular y a detectar posibles problemas de manera temprana.
Cuando la presión es alta hay que controlar factores como la cantidad de agua y de sal que hay en el cuerpo, el estado de los riñones, los vasos sanguíneos y el sistema nervioso y, también, los niveles hormonales. Según los expertos, todas aquellas personas obesas, con estrés, que consumen alcohol frecuentemente y fuman, toman demasiada sal y que tienen antecedentes familiares o diabetes tienen un riesgo elevado de sufrir tensión arterial alta.
Ante una bajada de tensión habría que colocar a la persona en una posición cómoda para que se relaje y evitar las situaciones de estrés.
Además, si el lugar es frío, hay que abrigar a la víctima o trasladarla a un lugar cálido si fuese posible.
Las bajas temperaturas aumentan la presión arterial, mientras que el calor también afecta a la tensión. Si estas sucediesen con demasiada frecuencia, habrá que acudir al profesional para que determine la causa de esa hipotensión.
La hipertensión, la mayoría de las veces, no se detecta por un motivo y puede ser causada por otra enfermedad o, incluso, por un medicamento como aquellas personas que tienen enfermedades renales crónicas, están embarazadas, toman la píldora anticonceptiva, medicamentos para la migraña o el resfriado y otros motivos.
Si fuese esta la causa, se denominaría hipertensión secundaria.
Recuerda siempre que los valores de la presión arterial normal tendrían que estar entre 90/60 mmHg y 120/80 mmHg.
Si tras realizar los pasos para bajar o subir la presión no mejoran las cifras, acuda al médico de inmediato.

