Barberillo genial

Quintaesencia del género, un montaje peripintado para saber lo que es la zarzuela

Barberillo genial
El barberillo de Lavapiés - Teatro de la Zarzuela

El Teatro de la Zarzuela presenta una producción excepcional, de lo mejorcito en muchos años, de una de las grandes zarzuelas del repertorio. Todo conspira para un espectáculo redondo en el que dirección musical y escénica, interpretación vocal y actoral, coreografía y escenografía, vestuario e iluminación contribuyen a una puesta en escena ejemplar. Un sobresaliente que junto al optimismo y la nostalgia, la alegría y la esperanza que trasmite hay que elevar hasta la matrícula de honor.

Este año se cumplen 145 desde que ‘El barberillo de Lavapiés’ se estrenara en el Teatro de la Zarzuela. En todo este tiempo la obra de Francisco Asenjo Barbieri, con el magnífico libreto de Luis Mariano de Larra (hijo del perspicaz intelectual romántico ‘Fígaro’), ha cabalgado tres siglos distintos con idéntica suerte: el placer del público, de los amantes de la música, de los entusiastas de la genuina ópera española. Toda una fiesta de teatro musical que hasta el 14 de abril en catorce funciones volverá a alegrar el coliseo de la plazuela de Jovellanos trece años después de la última presentación del título en este escenario. De Barbieri no vamos a hablar porque está todo dich. Por el contrario, de Luis Mariano, el hijo del célebre Larra, si que habría que añadir que fue autor de cuatro novelas, 17 comedias y siete libretos de zarzuela, siendo uno de los dramaturgos más populares de la segunda mitad del XIX), hoy olvidado a pesar de que estrenó y publicó más de cien obras teatrales, algunas de las cuales en múltiples ediciones.

José Miguel Pérez-Sierra realiza una dirección musical a nuestro modesto entender impecable. La orquesta titular suena inspirada, el coro está en su punto, y todos sincronizan de buenas maneras con las voces protagonistas, a las que solo falta un poco de personalidad diferenciada en tercetos y cuartetos. El primer reparto en la noche de este sábado gustó mucho. Borja Quiza y Cristina Faus cantaron y actuaron de maravilla, sacando lo mejor de sus voces de barítono y mezzo. El gallego Quiza, que el pasado día 24 hizo su último Mercurio en la ópera La Calisto de Francesco Cavali en el Teatro Real, ha tenido poco más de 72 horas para, trasladándose algo más de un kilómetro en el corazón madrileño de un teatro al otro, hacerse con Lamparilla, el mejor barbero de Lavapiés, el simpático personaje que va a suponer un gran paso en su consolidación como una de las mejores voces españolas del momento. Algo que también puede decirse con toda seguridad de la mezzosoprano valenciana Cristina Faus, esta Paloma tan salada y tan lista, honor y gloria de todas las costureras castizas. De esta elegante manera una de las mejores parejas de protagonistas del género consolida su imperecedera fama.

La soprano catalana María Miró y el tenor vasco Javier Tomé les secundaron con acierto -excelente ella en la segunda parte, algo desdibujado él en el personaje peor definido en el libreto- como esa marquesita conspiradora y su entregado don Luis de Haro. Muy bien el resto del reparto con notable destacado al bajo barcelonés Abel García como don Pedro de Monforte, capitán de los guardias ‘valonas’ y no valones que diríamos ahora.

Es al director de escena Alfredo Sanzol al que debemos atribuir más de la mitad del éxito de este espectáculo. Porque es en el escenario donde tradicionalmente vienen a naufragar las zarzuelas, víctimas de cicateros presupuestos y rutinarios ejecutores. Y es donde Sanzol, uno de los mejores dramaturgos españoles del momento, reivindica que solo los buenos montajes -dando por descontado que contamos con un plantel suficiente de voces masculinas y femeninas- podrán salvar al género. Vean lo que contaba a Amelia Larrañeta para el digital ’20 minutos’: ‘Yo lo primero que hice fue leer el libreto y escuchar los audios de la versión de Calixto Bieito, y me encantó. Me gustó muchísimo. Si los textos, los libretos o la música tienen 100, 200 o 2.500 años nunca ha sido un criterio a la hora de valorarlos. Lo que me interesa son los conflictos de los que se habla, la manera en la que lo hace, el humor… Si los personajes tienen el estilo, la forma, la calidez y la calidad que me interesan… Yo lo que he hecho es un espectáculo en el que, con Andújar en la escenografía, Ruz en la coreografía y Yagüe en la iluminación, hemos sacado máximo partido al libreto y a la partitura. La escenografía está compuesta por ocho elementos móviles muy grandes para cambiar del Madrid de las callejuelas y escondrijos al Madrid de las grandes plazas o las praderas de El Pardo. La escenografía nos permite cambios de espacio muy espectaculares. Y en contraste con este espacio muy moderno, que tiene que ver más con el siglo XXI, hemos diseñado un vestuario basado en las pinturas de finales del siglo XVIII. Con colores, formas y volumen. Y Ruz, unas coreografías que tienen su base en pasos y bailes más clásicos, como la seguidilla o jota, con su propio estilo, con elementos muy vanguardistas’.

Y esta vez la descripción del artista se ciñe con justicia a los elementos desplegados y anuncia cabalmente los resultados logrados. ‘El Barberillo habla de intrigas políticas urbanas, desigualdad social. La trama sí suena actual. Es lo mismo que pasa ahora. Literal. Yo le decía al reparto, tú imagínate que la marquesita es de Podemos y que es del sector de Iñigo Errejón. Bueno, pues lo que pasa en la trama es que la marquesita está intentando que Manuela Carmena y Errejón se vean sin que lo sepa Don Luis, que es del sector de Pablo Iglesias. Es lo mismo… es igual. Aunque hablemos de Floridablanca o del Rey, el asunto es que estamos hablando de un Madrid de intrigas políticas y de un una historia de amor que no llega a consumarse debido a esas intrigas. ¿Qué se va a encontrar el espectador? He hecho mi síntesis. Las partes habladas en el original son muy largas para el gusto que tenemos ahora. Pero he sintetizado sin quitar ni un solo giro de la trama. Porque me gusta la trama. A la hora de adaptarla he querido mantener esa historia, cortando y tocando algunos versos, metiendo nuevos, pero sin que se note’.

¿De verdad que una zarzuela puede ser algo moderno? ‘Claro, la zarzuela como cualquier género dramático no es que sea moderno o antiguo es que o es bueno o es malo. Si tú tienes una buena partitura y un buen libreto, nuestra responsabilidad como creadores es realizar una gran puesta en escena que sirva para contar esa historia que ya es buena. Aquí todo el esfuerzo artístico ha sido la puesta en escena de un gran espectáculo para una súper música. La música del Barberillo es una super música, una super partitura, es de las mejores partituras de la historia. Y ahí yo incluyo la ópera, musicales americanos… Es un supermusicón. Y los cantantes hacen un trabajo alucinante. Va a quedar de la leche’.

Y es que poco puede añadirse a lo que dice Sanzol. Tampoco en su valoración del trabajo coreográfico de Antonio Ruz, quien desde la primera escena introduce un elemento de modernidad y de arrojo inspiradísimo que es vital en este espectáculo. ¿Qué ha aprendido Sanzol de esta incursión en la zarzuela? ‘Es un género musical en el que la música determina totalmente las atmósferas, el tiempo y el ritmo que debe de llevar la acción’.

‘El barberillo de Lavapiés’ es una de las obras más alegres del repertorio, un emblema de la lírica española. Y esta producción le rinde honores además de los citados con la singular escenografía y el colorido vestuario de Alejandro Andújar, la iluminación siempre reveladora de Pedro Yagüe y diez bailarines y ocho actores que también danzan en todos y cada uno de los números de baile. Barbieri y Larra se fijan en un episodio histórico de nuestro desconocido siglo XVIII, antesala que predestina los conflictos del XIX, en la transición forzada de un gobierno de Grimaldi al ascenso de Floridablanca. Es un modelo temático que ya había utilizado Barbieri en Jugar con fuego, Los diamantes de la corona o Pan y toros, pero que con el impresionante texto de Larra —escrito en verso— se llena de aventuras, intrigas, política, amor y humor, funcionando como si hubiera sido escrito ayer por la tarde en un ordenata navegando entre turbulentas redes sociales.

Qué más añadir. Emocionante experiencia. Señal imborrable de por dónde proseguir. Hay que gastar más dinero bien gastado en las producciones y hay que avanzar en la autofinanciación y hay que mirar al modelo de colaboración que ofrecía el Teatro Real y que fue rechazado en base a demagogia y gremialismo: a riesgo de no poder costear producciones decentes, las entradas quizás no pueden ser tan baratas, 50€ la más cara en los estrenos y 240-200€ un abono a toda la temporada. Mientras, viva por siempre el género sin igual de la Zarzuela española.

Aproximación al espectáculo (valoración del 1 al 10)
Interés: 10
Partitura: 9
Libreto: 9
Dirección musical: 8
Dirección artística: 9
Voces: 8
Interpretación actoral: 8
Puesta en escena: 8
Coreografía: 8
Producción: 9
Programa de mano: 7
Documentación a los medios: 9

TEATRO DE LA ZARZUELA
El barberillo de Lavapiés
ZARZUELA EN TRES ACTOS
Música Francisco Asenjo Barbieri
Libreto Luis Mariano de Larra, en una adaptación de Alfredo Sanzol
Estrenada en el Teatro de la Zarzuela, el 18 de diciembre de 1874
NUEVA PRODUCCIÓN DEL TEATRO DE LA ZARZUELA
28, 29, 30 y 31 de marzo; 3, 4, 5, 6, 7, 10, 11, 12, 13 y 14 de abril de 2019

Equipo artístico
Dirección musical José Miguel Pérez-Sierra
Dirección de escena Alfredo Sanzol
Escenografía y vestuario Alejandro Andújar
Iluminación Pedro Yagüe
Coreografía Antonio Ruz

Reparto
LAMPARILLA Borja Quiza (28, 30, 3, 5, 7, 10, 12 y 14)
David Oller (29, 31, 4, 6, 11 y 13)
PALOMA Cristina Faus (28, 30, 3, 5, 7, 10, 12 y 14)
Ana Cristina Marco (29, 31, 4, 6, 11 y 13)
MARQUESITA DEL BIERZO María Miró (28, 30, 3, 5, 7, 10, 12 y 14)
Cristina Toledo (29, 31, 4, 6, 11 y 13)
DON LUIS DE HARO Javier Tomé (28, 30, 3, 5, 7, 10, 12 y 14)
Francisco Corujo (29, 31, 4, 6, 11 y 13)
DON JUAN DE PERALTA David Sánchez
DON PEDRO DE MONFORTE Abel García
VENDEDORA Carmen Paula Romero*
ESTUDIANTES José Ricardo Sánchez*, Felipe Nieto*
* Componente del Coro Titular del Teatro de la Zarzuela
LOPE Ángel Burgos
MAJO 1o Gonzalo Simón
ESTUDIANTE 1o Marcos Martincano
MAJA 1a, COSTURERA 1a Paloma Córdoba
MAJA 3a Teresa Garzón
MAJA 2a, COSTURERA 2a Mar Roldán
MAJO 2o José Luis Sendarrubias
ESTUDIANTE 2o Víctor Sainz

BAILARINES Miguel Ballabriga, Ángela Chavero, Carmen Fumero,
Alejandro Moya, Mario Olave, Melania Olcina,
Victoria Pérez Miranda, Begoña Quiñones, Indalecio Séura,
Samuel Vicente

Ayudante de dirección de escena Beatriz Jaén
Ayudante de escenografía Mercè Lucchetti
Ayudante de vestuario María Albadalejo
Ayudante de iluminación Alfonso Malanda
Ayudante de coreografía Victoria Pérez Miranda
Maestros repetidores Lilliam Castillo, Ramón Grau

Orquesta de la Comunidad de Madrid
(Titular del Teatro de la Zarzuela)
Coro Titular del Teatro de la Zarzuela
Director Antonio Fauró

Realización de la escenografía Madeplus Europa, SL
Realización del vestuario Maribel Rodríguez, SL
Sobretitulado Noni Gilbert (traducciones),
Antonio León (edición y sincronización), Víctor Pagán (coordinación)

Duración aproximada – Primera Parte: 60 minutos – Entreacto: 20 minutos – Segunda Parte: 60 minutos
Horario: 20:00 h. (domingos, 18:00 h.)

La función del viernes 12 de abril se emitirá en directo a través de Facebook, YouTube y la página web del Teatro.

Autor

José Catalán Deus

Editor de Guía Cultural de Periodista Digital, donde publica habitualmente sus críticas de arte, ópera, danza y teatro.

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