No es Johnny Depp, no, el que navega en un barco pirata por el jardín, sino mi familia real, que está también veraneando en Palma y a los que desde aquí les presento y saludo.
Bien es verdad que tengo más familia real desperdigada por Madrid, Las Palmas, Barcelona (hasta yo mismo) y creo que en Irlanda, pero como hoy se da en la isla mallorquina una alta concentración de mis familiares, todos ellos muy reales aunque también divinos, les mando desde aquí un caluroso recuerdo con el deseo de que se lo pasen muy bien, como yo mismo estoy haciendo en las playas mediterráneas. 
Y claro, lo mismo les deseo a todos ustedes: descanso, tranquilidad, y ¡cuidado con los piratas y las medusas!
