“TUVE CON ÉL UN ACTO DE BONDAD”
Ayer, Jesús, soñé que yo mandaba
Un de fusilamiento pelotón
Y el reo me soltó “¿‘Melocotón’?”,
El nombre de la fruta que me daba,
Porque era la que a mí más me gustaba
Y mote que a mí púsome él, “Catón”,
Con quien disfruté tanto en el frontón
Cuando con los Camilos estudiaba.
Llamaba el menda así entonces al padre
Pedro María Piérola, decente
Donde los haya y óptimo docente.
Como él era incapaz de una maldad,
Lo abracé y dijo: “Dile esto a Dios Padre:
‘Tuve con él un acto de bondad’”.
Ángel Sáez García
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