¡QUÉ GRACIA ES SER PECADOR!
—Me sentí ayer pecador
Y se lo dije a mi esposa.
—“Fue buena y no mala cosa
Si sentiste al Redentor”
Dice Él por tu confesor.
—¿Puede acaso un pecador
Ser luego un gran Pescador?
—Por mi boca ahora no hablo,
Sino por la de san Pablo:
“¡Qué gloria es ser pecador!”.
Ángel Sáez García
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