BREVE DIÁLOGO ENTRE PERROS
—Mozart, me llamo Canelo.
No obstante sus muchas preces,
El don que otras tantas veces
Denegó a Amadeo el Cielo
Fue un hijo, el quid de su duelo.
—Más que un padre fue mi dueño.
Por eso, cuido su sueño.
Si un hijo hubiera tenido,
Menos me habría querido
Mi amo, el de rostro aguileño.
Ángel Sáez García
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