JUZGUÉ AQUELLO UNA NONADA
Una gitana en Granada
Me auguró que escribiría
Y que un blog gestionaría.
Poco caso le hice, nada.
Juzgué aquello una nonada.
Empero, hoy veo evidente
Que era una clara vidente
Quien leyó mi mano y vio
Mi futuro y se atrevió
A soltarlo de repente.
Ángel Sáez García
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