El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

A las magas que amagan sin dar nada

A LAS MAGAS QUE AMAGAN SIN DAR NADA

Dilecta Pilar:

La política es un lío, cierto; pero si pasas de ella, ella, interpretando acaso cosa distinta y hasta contraria a la que deduces o coliges tú, te pasará por encima (unas veces, las menos, las manos para hacerte caricias; otras, las más, que estarán, por eso mismo, de más, te defraudarán o frustrarán tanto que te parecerán y pesarán incluso más que una apisonadora).

Hay quien disfruta más haciendo regalos que recibiéndolos. Me incluyo entre los que gozan coronando ambas acciones. Celebro que tú seas una reina maga y no de las que detesto, de las se pasan la vida prometiendo que van a hacer lo que nunca terminan de culminar, de las magas que amagan dar regalos, pero sin entregar jamás nada (de nada).

Como hago con todas las líneas que urdo, intentar sacarles el máximo partido, rememorando tal vez cuanto hacían nuestros abuelos con el cerdo que cebaban en la pocilga y mataban la víspera o el mismo día de la festividad de San Martín, a los dos parágrafos precedentes, que anteceden al presente párrafo, que ahora trenzo, y que, respondiendo a los breves renglones que me remitiste, te escribí y mandé ayer, les he sacado todo el jugo que acarreaban, contenían, encerraban o tenían y los he aprovechado para escribir una carta al director, que he titulado “Necesitamos más Cincinatos”, he enviado a varios diarios y dice así:

“Hoy cabe hacerse esta pregunta: ¿Hay, entre los políticos actuales, algún Cincinato?

“La política es un lío, cierto; pero si pasas de ella, ella, interpretando acaso cosa distinta y aun opuesta a la que coliges tú, te pasará por encima (unas veces, las menos, semejando una caricia; otras, las más, una apisonadora).

“Entre los políticos, hay quienes disfrutan tanto haciendo promesas, prometiendo regalos (verbigracia, un sinfín de ventajas, de todo tipo), como recibiéndolos. Celebro encontrarme, de vez en cuando, con Cincinatos, que sí, que hoy y aquí también los hay, reyes magos ciertos y reinas magas verdaderas, que no se pasan la vida amagando dar regalos que nunca acaban de entregar, como hacen los/as falsos/as, sino que cumplen con su labor de servir a la sociedad (y no servirse de ella) sin esperar más recompensa que a la puede aspirar un representante político responsable, la de ser tenido por sus conciudadanos como uno de ellos, eso sí, íntegro”.

Como sé que eres creyente y rezas, te pido que tengas hoy una oración para quien fue una de las mejores amigas de mi madre, Carmen, a cuyo funeral acudiré esta tarde.

Otro (de tu amigo Otramotro).

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com

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Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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