El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

Sabes qué versos suelo recordar

SABES QUÉ VERSOS SUELO RECORDAR

Dilecta Pilar:

Visto lo visto, oído lo oído, acaso acaezca el ocaso al seguir a pies juntillas lo que aconsejas, “confiemos en lo mejor”, a no ser que con ello te refieras a que debemos desconfiar de ellas y ellos, de todos los políticos que sean (eso indique, al menos, su natural o normal proceder) poco dados a la decencia y a la vocación de servicio. Entre los tales, los políticos, profesionales o no, hay una amplia gama de aptos y/o de ineptos (según quién mire, claro). Ya sabes qué versos de Ramón de Campoamor, que pertenecen a su poema “Las dos linternas”, me suelen venir en casos similares a las mientes (“Y es que en el mundo traidor / nada hay verdad ni mentira: / ‘todo es según el color / del cristal con que se mira’”). Ahora bien, si ellos, nuestros representantes, son un reflejo de la sociedad donde han brotado o surgido, acaso ni el resto de nuestros conciudadanos ni nosotros mismos (me temo) estemos hechos tampoco para ir bajo palio ni para que se tiren cohetes festivos en nuestro honor.

En este caso, como median tus propias palabras, que aclaran el hecho, lo sé por ti mismo, sin que mi intuición o sospecha hayan tenido que entrar en juego.

Supongo que, una vez que me has enseñado el caramelo o pastel, me darás cuenta del hecho, de qué le regalaste a la autora de tus días, y no me tendrás mucho más tiempo en ascuas.

Si pasas de los políticos (hembras y varones), me temo que acertarás y fallarás o errarás, simultáneamente; porque, depende de cómo mires esa decisión (intenta ver siempre en ella una moneda) que has adoptado o tomado, si contemplas la cara o anverso, será buena, pero si guipas la cruz o reverso, será mala. Creo que le sacarás la parte positiva al asunto si, una de dos, o apenas confiabas en ellos o no esperabas que te sorprendieran gratamente, por su capacidad para desinteresarse por sí mismos e interesarse por el bien común, general, por ejemplo, o por su competencia y probidad (por su arte para aceptar los aciertos ajenos y para admitir las meteduras de pata propias o ser proclive a la autocrítica). Si te defraudan, es que esperabas algo positivo, poco o mucho.

Ya verás cómo tu madre sabe apreciar el regalo que le hiciste, la blusa, y se la pone pronto, para demostrarte que ella, amén de ser agradecida, también puede vestir a la moda.

Comprobarás el domingo lo que te adelanté, qué besazo te da tu pareja, cuando le entregues tu obsequio, y qué abrazo, cuando lea lo que le has escrito en ese soporte que semeja un pergamino. Ojalá ese mismo día no pares de dedicar y firmar ejemplares de tu último retoño de papel en la Feria del Libro y del Cómic de Teruel.

Otro (de tu amigo Otramotro).

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com

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Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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