El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

Misiva a Isis, mi musa tinerfeña (5)

MISIVA A ISIS, MI MUSA TINERFEÑA (5)

Dilecta Isis (únicamente llamada así en las misivas y en el resto de los textos que portan la firma de Otramotro, porque en la realidad, al objeto de salvaguardar una pizca tu intimidad, como te consta, tu gracia de pila es otra y, por esa razón, te llaman de otra guisa):

Me encuentro estupendamente (los hados, propicios, me han bendecido, porque tengo una musa nueva —bueno, de eso ya tenías conocimiento; ergo, no te miento, nada nuevo bajo el sol—, que, a veces —sea consciente o no de ello—, abusa de mí, de mi condición de amanuense o copista personal suyo, pero la tengo; ya sabes lo que muchas/os predican, que hablen de uno, aunque no sean flores lo que le echen —lo acabo de escribir y no quedo conforme, pero no lo borro; así que, alguna porción de verdad he advertido o constatado que había en lo urdido; tres cuartos de lo mismo se predica del agua, que la bendicen, aunque la maldigan otras veces, sobre todo, cuando sobreabunda o falta, en el caso de un tsunami inopinado o de una pertinaz sequía, verbigracia—).

Dale un saludo a ese baúl desbordante que es quien tú sabes y cuyo nombre callo, porque por doquier se le salía alguna parte de las varias prendas que contenía; al menos, eso acaecía, hace escasas fechas, cuando los tres estábamos, junto con otras personas, en la piscina del hotel; no me hagas caso, que soy un zumbón de marca mayor.

Esa parte de la isla que mencionas no la conozco o no la recuerdo. A ver si ejerces un día de mi cicerone y la visito o, en su caso, revisito.

Te doy las gracias por las dos fotos que adjuntaste a tu correo. Por cierto, me parece precioso vuestro retoño, Marimar. Del hombre que te acompaña en una de ellas no digo nada, que no entiendo (qué pésima excusa, ¿eh?; excusatio non petita, accusatio manifesta). Me consta que soy un mero eco de esa cuerda (no tan cuerda, que eres tú) que vibra con vaya (con burla o mofa) de esas guitarras que son las playas que visitas. Acaso acertara de lleno o fuera más verdad si añadiera una de las dos expresiones que siguen: a la inversa o viceversa.

Recuerdo que te recité una décima del monólogo de Segismundo de “La vida es sueño”, de Pedro Calderón de la Barca, esta: “Yo sueño que estoy aquí / destas prisiones cargado. / Y soñé que en otro estado / más lisonjero me vi, / ¿Qué es la vida? Un frenesí. / ¿Qué es la vida? Una ilusión, / una sombra, una ficción; / y el mayor bien es pequeño, / que toda la vida es sueño / y los sueños, sueños son”.

Termino, que no están ni María Ángeles ni Pilar, mis ángeles custodios.

Te abraza y manda los dos ósculos proverbiales para Marimar y saludos para el resto de tus compañeros de trabajo quien sigue prendado de tu arrolladora persona(lidad) y es fiel y leal con las mujeres que lo mejoran,

   Ángel Sáez García

   angelsaez.otramotro@gmail.com

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Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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