DEBEMOS ESPERAR LO INESPERADO
Si en el laboratorio tiene instinto
Y no le falta el tal en el estrado,
Esas dos circunstancias me han bastado
Para escuchar atento al que es distinto.
Al perito doctor, que pide tinto
Si el menú es variopinto, le ha gustado
Que quien firma al final lo haya invitado
A comer, pues, como él, toca el requinto.
Quien trata de luchar con invisibles
Enemigos, ya virus, ya bacterias,
Combate, cuando puede, a los visibles.
“Debemos esperar lo inesperado;
Ocurre con las fieras de las ferias”.
Esto, de cuando ha hablado, he destacado.
Ángel Sáez García