A QUIEN FUE UN PENDÓN PERDONO
HASTA EL MÁS DESOREJADO
Ayer soñé que firmaba
De mi obra “El puzle” ejemplares
A cientos y aun a millares.
Un súcubo se acercaba,
Pues mi corazón se helaba.
Le tocó a quien por el tono
No olvidaba el abandono
Del que fui objeto y perdón
Pidió: “A todo expendón
(Contesté, riendo) perdono”.
Ángel Sáez García