ME FASCINA TU PENDEJO;
Y MÁS, CUANDO DE ÉL ME ALEJO
Me fascina tu pendejo;
Por eso, desagradable
Me resulta e insoportable,
Cada vez que de él me alejo.
De pensar en él no dejo,
Porque reputo evidente
Que le cuadra a la impar fuente
De dos caños o dos grietas,
Pues, si están las piernas prietas,
El chorro se muestra ausente.
Ángel Sáez García