El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

Por culpa de un cabello pelirrojo

POR CULPA DE UN CABELLO PELIRROJO

SUPE QUE ME FUE INFIEL UN DÍA “SOLE”

Desde que cursaron la misma carrera de Filosofía y Letras (Filología Hispánica) en la Universidad de Zaragoza, y convivieron en varios pisos alquilados y compartidos (con más gente, con derecho a cocina) de la capital maña, hasta que la acabaron, Fermín y José Javier, aunque residieran en distintas localidades del septentrión peninsular, se veían a menudo. Ambos habían podido cursar estudios universitarios haciendo un esfuerzo añadido o extra, trabajando los dos muchos fines de semana de barman o camarero en distintos bares y cafeterías riojanas y navarras, a fin de obtener el dinero necesario para poder hacer frente a los diversos gastos corrientes originados por dicha causa, pues sus padres respectivos no podían echarles una mano debido al estado de cosas que vivían entonces. Tenían derecho a beca, pero la solían cobrar cuando el curso académico iba muy avanzado y ese dinero servía para paliar, en parte, las magras economías familiares.

¿Cuántas ferias o fiestas patronales, y durante cuántos años, habían trabajado juntos Fermín y “Xabi” en el bar “El Onubense”? Los dos habían perdido la cuenta de cuántas y cuántos habían sido en el local citado, y, asimismo, olvidado el grueso de cuanto había acaecido en otros lares o lugares, aquí, ahí o allí. Está claro que el roce hace el cariño, pero el del trabajo, codo con codo, solidario, empático, deja una impronta indeleble, propia de imprenta, un sello que, además, es bello.

El rubicundo Fermín y el moreno Xabi se casaron el mismo verano del idéntico año (el primero en julio y el segundo en septiembre). Fermín lo hizo con Maribel, una amiga íntima de Xabi, y este con Soledad, que era lo mismo, desde la más tierna infancia, pues eran vecinos de casa, de Fermín. El de pelo colorado era padrino de Sofía, primogénita de Xabi y Sole; y el moreno, padrino de Lourdes, único retoño de Fermín y Maribel.

Fermín sabía, si no toda, la mayor parte de la vida (y milagros) de Xabi; y este el grueso de la de su colega y amigo del alma, que era, además, su mejor crítico literario. En la relación personal indeleble que forjaron entre ambos amigos el tráfico de secretos había sido tan fluido y osmótico que, en su caso concreto, parecía haber quedado desbaratada la cuadrangular ventana de Johari (esa herramienta de psicología cognitiva creada por los psicólogos Joseph Luft y Harrington Ingham), al desaparecer, prácticamente, la zona oculta.

Un día, de improviso, ya cincuentones, Fermín le confesó a Xabi que había tenido un affaire, una relación amorosa ocasional, con una mujer casada. Xabi fue aleccionador, le adujo un montón de argumentos de peso para que Fermín no tirase todo por la borda, para que no perdiera los papeles y, tras ponerle los puntos sobre las íes, le hizo entrar en razón, recuperar sus cabales. Fermín le dio las gracias y Xabi le comentó que recordara el hecho, para que le devolviera el favor, en el supuesto de que él algún día se volviera mochales.

Una noche, tumbados en la cama, ya sexagenarios, Sole le confesó a Xabi que le había sido una sola vez infiel. Y había sido con… Xabi terminó la confidencia: Fermín. Y se explicó: “Un día encontré un ensortijado cabello pelirrojo, cuando tendí una colada hecha con tu ropa interior. No estaba entre tus bragas, no, sino en tu traje de baño”. Sole completó el puzle: “Fermín, debido a vuestra amistad inquebrantable quiso confesarte el hecho, pero tú no le dejaste, porque, seguramente, previste una hecatombe, que ibas a perdernos a los dos”.

Qué razón tenía Santiago Ramón y Cajal, premio Nobel de Medicina de 1906 (compartido con el italiano Camillo Golgi), cuando en “Charlas de café” (1920) escribió, negro sobre blanco, que “hay pocos lazos de amistad tan fuertes que no puedan ser cortados por un cabello de mujer”.

   Ángel Sáez García

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Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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