UNA DUCHA DE HUMILDAD
Una ducha de humildad
Le viene bien a quien tiene
Un ego que no conviene
Por su extrema enormidad
Y su escasa humanidad;
Si la sensación te deja
De que te acerca y/o no aleja,
Aunque eres adicto al vuelo,
A colocar en el suelo
Tus pies, verás que no veja.
Ángel Sáez García