No puede ser el símil más disímil
NO PUEDE SER EL SÍMIL MÁS DISÍMIL Aunque hoy me he levantado de la siesta con ganas de trenzar un buen soneto, tras haberme enterado de una nueva (que me ha sonado a vieja, cual la tos), ese hecho me ha llevado a otro camino. Y por urdir me ha dado otro tejido que el atento lector (hembra o varón), podrá ponderar, sí, si persevera. “Eternorretornable”