El pasado mes de noviembre de 2021 las ‘Spice Girls‘ se pasearon por las calles de Valencia para hacerse la típica foto de que están con «la gente».
Esa postura, que tanto les gusta, es bastante cuestionable debido a que en realidad lo único que hacen es estar a favor de sí mismas. En aquel acto, además, aseguraban que aquello sería «el comienzo de algo maravilloso». Seguramente en ese momento no sabían lo que se les venía encima.
Ada Colau, en marzo de 2022, imputada por delitos por malversación, prevaricación, fraude, negociaciones prohibidas y tráfico de influencias. Tuvo que testificar por las subvenciones no sujetas a concurso que el Ayuntamiento ha concedido en los últimos años a entidades afines a su partido, Barcelona en Comú. Entre ellas, el Observatorio DESC, para el que la propia Colau trabajó antes de dar el salto a la política.
Ahora le toca a Mónica Oltra, vicepresidenta de la Generalitat Valenciana y consejera de Igualdad. El pasado viernes, 1 de abril de 2022, el Juzgado de Institución 15 de Valencia solicitó la imputación de Oltra al Tribunal Superior de Justicia tras encontrar «indicios racionales, serios y fundados» acerca de los abusos sexuales que cometió su exmarido a una menor de edad.
Además, la directora del centro de menores donde estaba interna la víctima, aseguró en el juzgado que, había alertado sobre el asunto en varios informes seis meses antes de que la joven fuese alejada del entonces pareja de Oltra. Además, alegó que «la familia está horrorizada con las cosas que Mayte (la menor) les ha contado».
El primer informe fue enviado en febrero de 2017 a la Vicepresidencia y Consejería de Oltra, a pesar de que ésta afirma haber conocido lo sucedido en agosto de 2017, cuando llegó una orden de alejamiento a su casa.
Pero si el Juzgado solicita la imputación de Mónica Oltra, será porque hay pruebas que demuestran que Oltra utilizó su posición de poder para silenciar las denuncias de la víctima y, así, poder proteger a su exmarido. Es increíble pensar que una mujer, que encima es consejera de Igualdad, intente tapar un acto tan deplorable y grave como un abuso sexual.
350.000 euros nos cuestan las ‘Spice girls’
Durante aquella marcha, mostrando su humildad y cercanía al pueblo, no se esperaban que alguien dejase las cosas claras.
De modo que la diputada del PP y presidenta de NNGG, Bea Fanjul, publicó el tuit de la vergüenza, contando los euritos que se meten entre las cinco protagonistas. A saber:
- Yolanda Díaz, vicepresidenta del Gobierno e insistente a más no poder con derogar la reforma laboral y molestar a los empresarios, 79.746,24 euros al año.
- Ada Colau, alcaldesa de Barcelona y perpetradora de la Barcelona de los okupas y delincuentes, 100.000 euros.
- Mónica García, médico, madre, forrada y pistolera, oposición en Madrid, 76.103,32 euros.
- Mónica Oltra, vicepresidenta de la Comunidad Valenciana, acorralada por el caso de la menor abusada por su exmarido, 62.506,20 euros.
- Y Fátima Hamed; islamista, xenófoba y antisemita, portavoz de Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC), 22.831,44.
En total, “341.186,22€ de lucha obrera”.
341.186,22€ de lucha obrera. pic.twitter.com/d6M1HLODaN
— Bea Fanjul (@bea_fanjul) November 13, 2021
