Una barra de bar desgastada, un vaso reutilizado como palillero, una alfombra de servilletas bajo los pies y en el plato, un pepito de ternera. Nadie hubiera apostado a que un filete de ternera a la plancha entre dos panes iba a ser capaz de llegar tan lejos y pasar de clásico de carta plastificada a un referente del streetfood internacional. Doñaluz repasa su historia y ofrece su particular versión con una receta con aires latinos tan sencilla como sabrosa.
La reinterpretación latina de un clásico
Cuentan por ahí que fue Pepito, el hijo del dueño del madrileño Café de Fornos (abierto en 1870), el que pidió un bocadillo de filete de ternera a la plancha harto de merendar fiambre cada día. Cuando el resto de clientes comenzaron a pedir lo mismo que él, nadie era consciente de que el deseo del pequeño iba a convertirse en uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía popular española. Desde entonces, ha habido muchas variantes de este bocadillo. Unas más fieles que otras. Lo importante es seguir manteniendo la esencia: esa miga empapada en el jugo de la carne de ternera templada y en su punto, el pan crujiente por fuera y tierno por dentro, el tamaño justo, ni muy grande ni demasiado pequeño… Su sabor es tal, que ha traspasado nuestras fronteras, llegando incluso al otro lado del charco donde goza también de gran fama. Uno de los países de mayor acogida es Venezuela, donde la gastronomía está muy influenciada por la cultura europea, sobre todo la italiana y española. Por eso, teniendo en cuenta el marcado carácter latino de Doñaluz, su particular versión del pepito de ternera está inspirada en este caribeño destino.
El Don pepito de ternera en pan de focaccia con cebolla, mayonesa de bacon, pico de gallo, pepinillo, lechuga con ketchup y mostaza, que así es como lo presentan en carta, es toda una declaración de intenciones por parte de esta azotea en la que, además de las vistas y el ambiente, en cocina se trabaja el sabor y la calidad. Para que el resultado sea espectacular, está elaborado con un pan de pizza precocinado en horno de leña. La carne de solomillo de vaca se corta en dados y es marcada a fuego fuerte junto con cebolla. Una vez tostado, la mezcla es introducida en el pan añadiendo mayonesa de bacón y queso Edam, que se gratina lentamente antes de sacarlo y darle el toque final: finas láminas de pepinillo, pico gallo y un toque de kétchup y mostaza.

De la barra de bar al streetfood
A diferencia de España, este bocadillo en Venezuela suele comprarse en puestos de comida callejera para ser degustado al aire libre durante un paseo, un trayecto a pie, un día de ocio al aire libre, una comida exprés… El pepito de ternera ha pegado el salto abandonando la clásica barra de bar para conquistar el asfalto, aunque en esta ocasión te recomendamos que te quedes en Doñaluz, donde merece la pena pasar las horas probando este y otros muchos platos de su sabrosa carta.
Horario: de lunes a jueves de 17 a 23h. Viernes de 14 a 23h. Sábado, domingo y festivos de 13 a 23h.
doñaluz
Montera, 10-12
Azotea B&B Hotel Madrid Centro Puerta del Sol
Reservas: www.donaluzmadrid.com
Tel. 917 316 757
