Quince experiencias que no hay que perderse en Francia al comenzar el otoño 2/2

Quince experiencias que no hay que perderse en Francia al comenzar el otoño 2/2

Continuamos con nuestra docena de pistas para visitar Francia en otoño que ayer iniciamos. En ese sentido, recordaremos lo que comentábamos sobre que Francia se muestra abierta a los viajeros de todas partes, sin apenas limitaciones salvo las lógicas medidas de seguridad con las que, probablemente, tengamos que vivir durante mucho tiempo.  Y aunque hay mil motivos para viajar al país vecino –y así lo estiman 28 de cada 100 españoles que eligen este país para sus vacaciones–, nos estamos centrando desde ayer en la información facilitada por Enrique Sancho que desde aquí agradecemos, y que se concreta en tres conceptos destacados que, sin duda, atraen a todos: naturaleza, cultura y gastronomía o, como dicen aquí art de vivre, una definición genial. Vamos a ello, concluyendo con estas quince pistas facilitadas que hemos repartido entre ayer y hoy.

  • Descubrir el eterno enigma de Carnac

¿Listo para desvelar los secretos milenarios de los misteriosos alineamientos de Carnac? Erigido en torno al 6000 a. C. a lo largo de la escarpada costa de Bretaña, este denso conjunto de 3000 piedras erguidas sigue desconcertando a los arqueólogos de todo el mundo. ¿Monumentos religiosos? ¿Un templo de culto a la luna o al sol? ¿Un calendario agrícola? ¿O tal vez, según una sorprendente leyenda, un ejército romano petrificado? Las teorías sobre su origen y significado abundan. Aunque nadie ha descubierto la verdad, se cree que sirvieron como una especie de espacio funerario sagrado. Descubre en menhirs-carnac.fr/es como abrirte paso a través de los innumerables megalitos, pasa por los túmulos y métete en los antiguos dólmenes, ya que también te sorprenderán los inescrutables gigantes de granito de Carnac.

  • Ver el refugio secreto de María Antonieta

Abandonado a la ruina durante casi dos siglos antes de ser restaurado en 2018, el Hameau de la Reine sigue siendo uno de los secretos mejor guardados del Chateau Versailles. Construido entre 1783 y 1786, esta aldea modelo enclavada en el dominio del Petit Trianon fue, durante unos pocos años, el refugio de María Antonieta de las miradas indiscretas de la Corte y de todas sus intrigas. En este idílico lugar, María Antonieta cumplió su deseo de llevar una vida más sencilla, representando una versión idealizada de la vida en el campo. Sigue los delicados pasos de la joven reina a través del encantador refugio, recorre el lago artificial salpicado de encantadoras casitas con entramado de madera, pasea por el molino de viento ornamental, el faro, el lavadero levantado sobre pilotes y la lechería antes de pasearse por la Casa de la Reina, impecablemente renovada y amueblada. Después de la visita, no dejes de pasar por la espectacular capilla real, cuya fachada recién reformada fue inaugurada la pasada primavera.

  • Otra forma de recordar la batalla de Verdún

La Ciudadela Subterránea de Verdún, recientemente acondicionada para el siglo XXI, ofrece una imagen aún más conmovedora del estancamiento más largo y sangriento de la Primera Guerra Mundial. Una nueva exposición de realidad aumentada, con pantallas interactivas, evocadores paisajes sonoros y extensos paseos en vagón, ofrece ahora una vívida visión del decisivo papel logístico del complejo secreto durante la batalla de Verdún. Ciudad subterránea de gran escala, albergaba no solo una red de salas de guerra y oficinas, también inmensos dormitorios para las tropas, depósitos de pólvora y municiones para abastecer el frente, una capilla, una enfermería y una panadería que suministraba entre 30.000 y 40.000 raciones al día. Unos 1500 hombres trabajaban y vivían en la ciudadela, mientras que hasta 4000 pasaban por sus galerías. Es también dentro de sus túneles donde tuvo lugar la selección del Soldado Desconocido en noviembre de 1920.

  • Darse un baño (literal) de cultura en Marsella

El primer Museo Subacuático de Francia está listo para causar furor en Marsella. Desde este verano, los bañistas, buceadores y submarinistas podrán zambullirse en la galería sumergida del Museo Subacuático y contemplar gratuitamente sus 10 esculturas ancladas en el fondo marino a 100 metros de la Playa de los Catalanes. Más que un parque de esculturas subacuáticas, este museo sumergido tendrá como objetivo sensibilizar sobre los problemas medioambientales y proteger los ecosistemas marinos. Para provocar la menor alteración posible al fondo marino, cada obra de arte de dos metros, entre ellas ocho ya instaladas a cinco metros de profundidad, está fabricada con cemento de pH neutro y hace las veces de “ arrecife artificial” proporcionando refugio y hábitat a la vida marina.

  • Gastronomía y alojamientos también sostenibles

La pasión por lo sostenible que inunda Francia llega también a los productos, la gastronomía e incluso los alojamientos. Cada vez son más los restauradores que adoptan un enfoque gastronómico más sostenible, reduciendo el kilometraje de transporte y el desperdicio de alimentos y sirviendo platos de origen local, los llamados kilómetro 0, de temporada y auténticos. En un intento por reconocer esos esfuerzos, la Guía Michelin lanzó en 2020 una nueva etiqueta de Gastronomía Sostenible, que distingue a los restaurantes con prácticas medioambientales destacadas. En los productos, desde la etiqueta roja y el sello de «Agricultura Ecológica» hasta las apelaciones de origen AOP y AOC, son innumerables las denominaciones que aseguran la protección y garantizan el origen y la trazabilidad de sus quesos, vinos de renombre y otros productos gastronómicos. Y cada vez son más los hoteles, hostales y pensiones de todo el país que están recibido la etiqueta ecológica de la UE por su excelencia medioambiental. Muchos son miembros de la Clef Verte (la Llave Verde), la primera red internacional de instalaciones turísticas respetuosas con el medio ambiente.

Desde la charcutería y el queso hasta los postres pecaminosos, la despensa de Córcega está bien surtida y se une a los muchos encantos de la isla. Tanto si eres un adicto al pudín como si eres un amante de la carne, el abundante terruño de la Isla de la Belleza y su indulgente gastronomía harán que tus papilas gustativas se agiten en tu próxima visita. Los carnívoros experimentados se sentirán como en casa en el país del cerdo. Desde el figatellu (salchicha de cerdo) y la coppa (cerdo curado) hasta el lonzu (filete de cerdo curado y ahumado), los corsos saben muy bien lo que hacen con el cerdo. El brocciu, un queso redondo elaborado con leche de oveja o de cabra, es la estrella de la isla mediterránea. Reconocido con la denominación de origen AOC en 1998, es la pieza central de innumerables especialidades locales, entre las que destacan los beignets de brocciu y el fiadone, la versión de Córcega de la tarta de queso y uno de sus postres más decadentes y deliciosos. Y no olvidemos su producto básico, arma secreta de todos los días y orgullosa dueña de una doble etiqueta de protección por la AOC y la AOP: la harina de castañas. Su sabor sutil y delicioso se utiliza para elaborar una serie de dulces y desayunos, desde tartas hasta pasteles.

  • Para buen comer, siempre nos quedará París

Desde bares de degustación exclusivos en grandes almacenes hasta mercados de la vieja escuela y comedores de moda en hangares reconvertidos, París tiene una plaza de comidas para todos los paladares. Para empezar, un buen lugar es La Felicità, uno de los mayores centros gastronómicos de Europa. Situado en la Estación F, el campus de las start-ups del distrito 13, este “megarestaurante” ocupa 4500 m2, puede acoger a 1000 comensales al mismo tiempo y cuenta con cinco cocinas, una panadería, tres bares y una cafetería. ¿Todavía tienes hambre? Ve entonces a Ground Control. Ubicado en el Halle Charolais, el nuevo destino de los gourmets es mucho más que una plaza de comidas corrientes. Además de seis restaurantes/barras y un avión convertido en bar de vinos, Ground Control cuenta con galerías de arte, un programa repleto de sesiones de DJ y ofrece talleres de jardinería. Por último, no dejes de ir Eataly, en el Marais, para abastecerte de panettone y pandoro. Versión parisina de un mercado tradicional piedmontese, esta combinación de sala de comida y delicatessen está repleta de productos italianos difíciles de encontrar, frutas y verduras frescas y cuenta con una de las bodegas mejor surtidas de la ciudad.

  • Apreciar el rey en el reino de los quesos

Se dice que Francia ofrece hasta 1000 variedades de queso. Prepárate para descubrir los secretos del queso favorito de Francia en la nueva Maison du Comté. Situada en Poligny, también conocida como la capital del Comté, este híbrido de museo y quesería de 3000 m2 acoge desde mayo a los amantes del queso. Tanto los aficionados como los expertos en quesos están invitados a recorrer los expositores multisensoriales para conocer paso a paso el proceso de elaboración y afinado, antes de hacer una parada en el bar Comté para una degustación y una visita a la llamativa tienda en forma de rueda de queso. Y los que quieran aún más, se ha creado la nueva ruta ciclista Vélos & Fromages, que se extiende a lo largo de 6800 km por 45 departamentos y cuenta con 87 deliciosos itinerarios para masticar.

  • Disfrutar el chucrut, reconfortante en otoño

El chucrut, es un elemento fijo en las mesas de otoño e invierno sobre todo en Alsacia. Sin embargo, muchos desconocen que este reconfortante plato, o su antecesor, no procede de Alsacia, sino de China. La leyenda cuenta que el chucrut fue inventado por los constructores de la Gran Muralla, que enterraron la col bajo la nieve para conservarla, donde fermentó. Los hunos acabaron introduciendo la col fermentada en Alsacia en el siglo V. Los alsacianos no perdieron el tiempo y la mezclaron con embutidos, y así nació el chucrut tal y como lo conocemos. ¿Estás preparado para probarlo una y otra vez? Dirígete al Bajo Rin y recorre la Route de la Choucroute.

Y hasta aquí llega este recorrido por un país, el francés, lleno de diversidad e interés en muchos amplios sentidos para el más inquieto viajero…

 

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Autor

Juan Luis Recio

Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta

Juan Luis Recio

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