Aracena y la Sierra de Huelva, un atractivo destino para un otoño «slow travel»

Aracena y la Sierra de Huelva, un atractivo destino para un otoño "slow travel"

El otoño es una época ideal para hacer una escapada slow travel. Atrás quedaron los días de trasnoche, los planes infinitos y los viajes con múltiples destinos más propios del verano. La penúltima estación del año invita al placer de los viajes tranquilos, sin prisa ni presión por cumplir una hoja de ruta sobrecargada. Relajarse y reducir el nivel de estrés de nuestro día a día se convertirá es un verdadero mantra.

Por ello, Aracena y la Sierra de Huelva resultan un destino muy atractivo para hacer una escapadita en otoño al estilo slow travel, ya que los días siguen siendo largos, el clima acompaña, el campo tiene un encanto especial teñido de ocre-marrón, la gastronomía vive un momento álgido en esta temporada, y existe un lugar perfecto para alojarse y vivir una escapada de ensueño que le vamos a descubrir hoy aquí.

Hablamos del Hotel Convento Aracena Spa que está situado en un antiguo convento del siglo XVII en un entorno monumental; este histórico edificio que dejó de pertenecer a la Iglesia en 1972 ha sido recuperado para albergar, desde 2013, el hotel más significativo de toda la comarca del Parque Natural de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche.

Se ha creado un perfecto equilibrio entre los elementos clásicos del antiguo edificio y la decoración e instalaciones dignas de un moderno hotel con todo lujo de detalles y confort.

Pasear contemplando los bellos paisajes de la Sierra de Huelva o simplemente disfrutar del acogedor ambiente de este singular hotel hará sentir a los huéspedes como en casa. Sin olvidarnos del espectacular Spa donde poder pasar un rato agradable, disfrutando de sus tratamientos.

Pero para que un viaje inolvidable se convierta en perfecto, no hay que olvidarse de la gran experiencia gastronómica. El restaurante Huerto Nun, en el antiguo huerto de las monjas Dominicas, ha conseguido integrar lo moderno con lo tradicional sacándole el máximo partido al cerdo ibérico de bellota. Propone un menú vanguardista y tradicional basado en los elementos de la naturaleza, con la excelente materia prima de la región y las especias aromáticas del propio huerto del S. XVII.

Cuenta con una extensión a lo largo del norte de la provincia de Huelva de más de 180.000 hectáreas y la atraviesan unos 600 kilómetros de senderos. Un paisaje bañado por colores mágicos en todas sus gamas gracias a las dehesas de encinas, quejigos, alcornoques, castaños, fresnos, chopos, sauces y alisos, el hábitat ideal para la cría del cerdo ibérico. Cuenta con una amplia variedad de aves rapaces, como el águila imperial ibérica, el buitre o la cigüeña negros (en peligro de extinción) además de mamíferos como el gato montés, la garduña, la gineta, el meloncillo, el turón, el ciervo o el jabalí.

El paisaje se combina con un legado histórico y patrimonial que engloba varias localidades cuyos cascos históricos han sido catalogados como Bien de Interés Cultural, entre ellas Aracena, que muestran al viajero castillos y fortalezas y algunas grutas (como la impresionante Gruta de las Maravillas).

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Autor

Juan Luis Recio

Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta

Juan Luis Recio

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