
La receta de la ensaladilla rusa admite todo lo que se le quiera poner. De hecho, su origen se debe al chef franco-belga Loucien Oliver que viajó a Rusia a mediados del siglo XIX y trabajó en las cocinas del restaurante de lujo Hermitage de Moscú en 1860. Allí inventó una receta de ensalada a la que llamó Salad Olivier. Aunque mantuvo su receta en secreto, se sabe que entre otras cosas llevaba carne de perdiz, carne de cangrejo, caviar, lechuga, patatas cocidas, olivas… y salsa de mayonesa para unirlo todo. Su éxito fue rotundo entre la clase alta. Pero llegó la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa y la pobreza hizo que se realizara con ingredientes más humildes, como las patatas cocidas, las zanahorias, los guisantes y, eso sí, la mayonesa. Cuando se expandió por el mundo, se le cambió el nombre a ensaladilla rusa.





