El rincón de las musas (III): Mónica Bellucci
En el fragor de la batalla, cansados hasta la extenuación los soldados del imperio Jay, todos caen dormidos. El sueño es profundo, parece que infinito y definitivo. Hasta que una fragancia exquisita despierta a los dormidos, incapaces de ignorar lo que es absoluto. Desconcertados, todos miran al frente. Aquí, frente a ellos, está la que