El poder de los conversos
Una de las cosas que más me maravillan del Cristianismo es la fuerza que en él tienen los conversos. Los que en otros ámbitos serían vistos como sospechosos o “chaqueteros”, en la fe de Cristo son los primeros. No obstante, el propio Jesús lo dejó bien claro: “No vengo a por los sanos, sino a por los enfermos: los pecadores”.