EN TORNO AL OMINOSO REFERÉNDUM
En varios de mis textos (ora trenzados en prosa, ora urdidos en verso) he intentado plasmar y recoger mis deducciones, inducciones, intuiciones y reflexiones a propósito de lo que he sacado en claro o concluido en numerosas ocasiones y de manera inconcusa, tras leer (o releer) detenidamente textos firmados por otras/os, que el carácter profético de la literatura (fuera escrita en verso o en prosa) no es una entelequia o quimera, no, sino un incontrovertible hecho concreto.
Así, verbigracia, aunque admito que puedo estar equivocado (porque reconozco que soy adicto a la exageración, un fan de la hipérbole), en lo tocante al rosario de despropósitos, dislates y disparates que acarrea, porta o portea el ominoso, por ilegal, y omnímodo referéndum catalán, del que unas/os cuantas/os estamos ahítas/os, hartas/os, hasta las mismas narices, tengo para mí que en los dos últimos versos endecasílabos del estrambote bizarro y burlón que don Miguel de Cervantes añadió al soneto satírico que escribió en 1598 y tituló “Al túmulo del rey Felipe II en Sevilla” cabe hallar materia o sustancia profética bastante para entender determinados comportamientos, bien fanfarronadas, bien desatinos, de ciertas/os politicastras/os actuales, contemporáneas/os: “caló el chapeo, requirió la espada, / miró al soslayo, fuese y no hubo nada”.
La idea que destilan los párrafos precedentes me ha impelido a urdir, echando mano del sarcasmo, como hiciera otrora el Manco de Lepanto, la décima zumbona que sigue:
¿EN PUIGDEMONT TODO ES FALSO?
(¿DE LA AMENAZA AL PELAZO?)
“Damos miedo al Estado y más que daremos”.
Carles Puigdemont
La razón no la conozco. / ¿Por qué motivo soñé / Que llevaba bisoñé / Puigdemont? Lo desconozco, / Dilecto y selecto Orozco. // Si así su autoestima salva,… / No sé si es como una malva / Carles en la intimidad. / Excitó mi hilaridad / Ver su cartón, su amplia calva.
Ángel Sáez García
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