DESDE QUE ME LLAMAN MAGO
Mi empatía es buen cemento;
Excelsas agua y arena,
Mi pasión por la faena
Bien hecha; juntas, cimiento
Del conocimiento. ¿Miento?
Claro está que aquí eso no hago;
Y que, si alguna vez vago
Fui, que lo asumo y no lo oculto,
Dejé de ser un estulto
Desde que me llaman mago.
Ángel Sáez García