El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

Esta es una verdad incuestionable

ESTA ES UNA VERDAD INCUESTIONABLE

TERRIBLE, SÍ, PERO SIN VUELTA DE HOJA

“Considerate la vostra semenza:

fatti non foste a viver come bruti,

ma per seguir virtute e canoscenza”.

(Considerad vuestra simiente:

hechos no fuisteis para vivir como brutos,

sino para perseguir virtud y conocimiento)

Dante Alighieri, «Divina Comedia» (Infierno, Canto XXVI, versos 118-120)

Hoy me ha escrito Ismael (ignoro si esa es también su verdadera gracia de pila u otra distinta) de cuanto, si el lector sigue pasando sus ojos por este escrito, tendrá noticia oportuna:

“Admirado Otramotro:

“Llámeme Ismael, así, a secas, sí, una mera variante del comienzo de la novela ‘Moby Dick’ (1851), de Herman Melville, la segunda que leí entera en mi vida, tras haberme iniciado en esa adictiva y benéfica rutina con la primera, el anónimo ‘El Lazarillo’, de lectura obligatoria entonces, en mi adolescencia.

“Me ha animado a escribirle, y ha contribuido a barrer, borrar, derribar o vencer la vergüenza que se había instalado en mí, una deuda contraída con usted, al deberle su insistencia e iteración, esto es, que antaño hiciera un sobreesfuerzo a fin de que me aprendiera de memoria lo que usted antes había considerado pertinente y preceptivo hacer, el final de ‘El hacedor’ (1960), de Jorge Luis Borges, que he rememorado de corrido en clase a seis diferentes cursos o promociones ya; y, por mi labor docente, de maestro perseverante y persuasivo, como usted, se saben y no han olvidado (me apostaría doble contra sencillo a que eso es así; si algún día se hiciera esa prueba, estoy convencido de que saldría airoso, exitoso, de ese aprieto o brete) dos decenas o docenas de exalumnos míos.

“También lo ha hecho, por supuesto, haber leído ese artículo de opinión suyo titulado ‘¡Qué potencia del alma es la memoria!’, que publicó en su blog el miércoles 14 de octubre de 2026 y se lo dedicó a su sobrino Adrián, que cumplía años.

“Como lo mismo hacen otros escoliastas suyos, yo también voy a elegir y quedarme con los dos últimos de sus párrafos. En el penúltimo, usted echa mano de la clásica concepción filosófico-teológica agustiniana, que sitúa a la memoria, junto con la inteligencia y la voluntad, en el podio de las tres potencias soberanas del alma. Lamenta el ritmo vertiginoso que adquieren en la actualidad o modernidad los acontecimientos y censura y atiza a tanto pedagogo, que más parece ‘pedabobo’, como anda suelto por ahí, por desprestigiar la importancia inmarcesible de la memoria marchitable. Al parecer, no han tenido en su familia todavía ningún caso de alzhéimer y desconocen lo obvio, que una persona sin recuerdos es un mero vegetal. Esta es una verdad incuestionable; terrible, sí, pero sin vuelta de hoja.

“Me flipa la alegoría que, como arquetipo o ejemplo, nos propone. Quien acuda al espacio ficticio y simbólico del convento de Algaso, pregunte por fray Ejemplo, y consiga entrevistarse, aunque solo sea un cuarto de hora, con él, comprobará que tiene una memoria prodigiosa, y que no se parece en nada a la de su abuela o yayo con alzhéimer, que le sonríe, cuando lo va a visitar a la residencia, pero desconoce quién es usted. Fray Ejemplo es un dechado o modelo de depósito lleno, frente al tanque en la reserva o vacío, que acostumbra a acarrear el olvido. La memoria de fray Ejemplo debe ser nuestra guía e inspiración para no restar un ápice a nuestra dignidad ni identidad.

“El último parágrafo capta y se apropia de un capítulo clave de ‘Si esto es un hombre’, la obra del italiano Primo Levi, que se titula así, ‘El canto de Ulises’, donde recuerda cómo intentó enseñar italiano a Jean Samuel, el Pikolo, un joven judío alsaciano, estudiante de farmacia, compañero en el campo de concentración en Auschwitz. Repite de memoria los versos de Dante Alighieri en el canto XXVI del Infierno, de la ‘Divina Comedia’.

“Según Dante, este y Virgilio encuentran a Ulises en el octavo círculo (octava fosa) del infierno, el lugar destinado a los consejeros fraudulentos. Arde eternamente dentro de una llama doble junto a Diomedes, el Tidida, el más bravo de los aqueos junto a Aquiles, que, permaneció invicto en la guerra de Troya, debido a su astucia (al idear la treta de cómo entrar en Troya, dentro del caballo de madera que los griegos regalaron a los teucros) y sus desproporcionadas ganas de conocimiento (al cruzar el límite impuesto a los mortales, de no ir más allá de las Columnas de Hércules).

“He aquí el combate o contraste entre dos modos distintos, opuestos de ver ese pecado, retoño o vástago de la avidez de conocimiento que siente Odiseo. Según Dante, le causa el naufragio, que lo lleva al erebo. Para Primo Levi es una liberación de la deshumanización nazi que padece como sujeto o espectador en el campo de concentración y exterminio de Auschwitz, del que logró salir vivo y contar su infierno.

Perdida toda muestra de dignidad humana, la memoria abría cada noche una puerta o ventana a la salvación, que llegó. Nunca conviene perder la esperanza. “Probablemente de todos nuestros sentimientos el único que no es verdaderamente nuestro es la esperanza. La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose”, dejó escrito, negro sobre blanco, Julio Cortázar en el capítulo 28 de “Rayuela” (1963).

   Ángel Sáez García

   [email protected]

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

Lo más leído