Que los hados me sean favorables
QUE LOS HADOS ME SEAN FAVORABLES Dilecta Pilar: Celebro que no hayas objetado nada de la última epístola que te he remitido. Según mi reloj de pulsera, son las cinco y cuarto pasadas de la tarde. Así que lamento comentarte que no has acertado. Es zumba. Lo tuyo era una frase hecha, un latiguillo. Me dispongo a transcribir las seis décimas