El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

Si no es razón de peso suficiente,…

SI NO ES RAZÓN DE PESO SUFICIENTE,…

Durante mi adolescencia en el colegio religioso (hoy, hotel) que los Padres Camilos regentaban en Navarrete (La Rioja), nunca escuché hablar de mi amada actual, Pilar. Como aquellos tres años fueron mi cielo en la Tierra (así los vengo catalogando desde ni se sabe), porque a los tales les siguieron muchos de puro y duro infierno (con algunos puntuales momentos cruciales de dicha plena, que los hace imperecederos, inolvidables), acaso debería haber oído hablar a la sazón de quien me ha retrotraído varias veces a las sensaciones, emociones, sentimientos y pensamientos que tuve o me nacieron entonces, en el susodicho seminario menor, de una felicidad apabullante, omnímoda, por ser los hodiernos, los de ahora, si no idénticos, parecidos o similares a los que me brotaron in illo tempore, otrora.

Ahora bien, tal vez en un haiku que se sacó de la manga en una discusión poética mi colega Emilio González, “Metomentodo”, que no había tenido en cuenta antes servidor o había pasado por alto hasta ahora, esté la clave, o sea, quepa encontrar la mejor refutación a cuanto acabo de verter en el párrafo precedente: “Halla el pilar / donde erigir tu cielo, / quid de tu hilar”. ¿Cabe o no interpretar dicho haiku así: encuentra a Pilar y en ella edificarás tu cielo; no dejarás de rilar (temblar, pues oír su nombre te seguirá produciendo escalofrío y unas ganas irrefrenables de urdir sobre los muchos resplandores que ella, una estrella, arroja, emite o eroga a sus alrededores)?

Si no es razón de peso suficiente la aducida para formular una objeción en toda la regla, aportaré otro recuerdo, que acabo de rememorar oportunamente, los tres primeros versos endecasílabos con los que “Metomentodo” arrancó una serie de tercetos encadenados que tituló “El rayo que no cesa de inspirarme”: “Aunque quedaba lejos la tormenta, / en Galicia, cayó un rayo en La Rioja, / como le consta a quien se documenta”; y los tres últimos, que la coronan y bordan: “A quien peta escuchar ‘La Salvadora>’ / mucama no será jamás de nadie, / empero, sí de todos servidora”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com

Recibe nuestras noticias en tu correo

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

Lo más leído