Nadie a ninguno se adhiere
NADIE A NINGUNO SE ADHIERE Quien se toma una aspirina Vence su dolor de testa Y lo guarda en una cesta Que mete en la recocina Hasta que otra medicina O la misma el tal ingiere Para borrar lo que hiere Y, además, es detestable; No hay un dolor amigable; Nadie a ninguno se adhiere. Ángel Sáez García [email protected]