Si algún despistado albergaba la esperanza de que el maná europeo sería utilizado para revitalizar el tejido productivo español y beneficiar al conjunto de la población, ya puede ir olvidándose.
Se lo van a llevar crudo los amigos del Gobierno PSOE-Podemos y todo un rosario de caraduras expertos en chiringuitos, parapetados detrás de términos como paridad, feminismo, inclusividad, binario, transversal o progre.
Ya tenemos algunos indicios. El socialista Sánchez, el mismo que juraba histérico que jamás pactaría con los etarras de Bildu, se abrazaría a los golpistas catalanes o dormiría con Pablo Iglesias, ya ha asignado 100 millones de euros a los vagos de los sindicatos, con la excusa de que necesitan ese dinero para ‘rehabilitar energéticamente’ sus sedes.