LA NIETA FAVORITA DEL REY EMÉRITO, ANTE SU SALTO MÁS COMPLICADO

Un escándalo de ‘pura sangre’ relacionado con Juan Carlos I puede dar con Victoria Federica en el banquillo

Un posible testaferro, con un nivel adquisitivo bajo, habría sido el 'comprador oficial' de la yegua de la nieta del soberano

Un escándalo de 'pura sangre' relacionado con Juan Carlos I puede dar con Victoria Federica en el banquillo
Victoria Federica.

El 2020 está siendo un ‘annus horribilis’ para Juan Carlos I.

Amén de todo lo sucedido con la falsa princesa Corinna, al monarca emérito se le siguen abriendo frentes judiciales con nuevas investigaciones sobre su patrimonio.

El último episodio conocido, adelantado José María del Olmo y Beatriz Parera en El Confidencial, tiene como víctima colateral a una de sus nietas, Victoria Federica, quien es precisamente el ojito derecho del que fuera rey de España hasta inicios de junio de 2014.

La cuestión a tratar por parte de la Justicia es conocer de primera mano si la yegua Dibelunga, que Juan Carlos I regaló a la hija de la Infanta Elena y de Jaime de Marichalar, fue pagada con dinero procedente de un paraíso fiscal.

El coste de la equina, unos 10.000 euros, habría sido abonado por un empresario mexicano, concretamente Allen Sanginés-Krause, quien también se habría asumido los gastos derivados de los cuidados y de la manutención de la yegua.

El animal fue adquirido en el año 2015 después de que hubiera estado puesto a la venta en un portal de internet durante varios meses.

Desde la Casa Real se sostuvo la versión de que la equina había sido adquirida por la infanta Elena pero se negó a dar más explicaciones esgrimiendo el argumento que, en ese momento, en el año 2015 Victoria Federica era menor de edad.

Sin embargo, la Fiscalía del Tribunal Supremo maneja ahora pruebas de que la compra de la yegua y otras cuantiosas facturas relacionadas con el adiestramiento y manutención del animal fueron pagadas por la Casa Real con dinero del empresario mexicano Allen Sanginés-Krause.

De hecho las investigaciones a este antiguo directivo de Goldman Sachs y propietario de una de las mayores fortunas de México apuntan a que habría costeado de manera irregular decenas de gastos de Juan Carlos I, como tratamientos médicos, vuelos, estancias en hoteles y restaurantes.

La cuestión que ahora se sustenta es que no solo el monarca emérito habría sido beneficiario de los fondos del empresario mexicano, sino que otros miembros de La Zarzuela habrían aprovechado también ese caudal económico.

De ahí que ahora Victoria Federica, que ya es mayor de edad, tuviera que acudir a declarar a los tribunales, una situación que, evidentemente, provoca pánicos y sudores fríos en el entorno de la Casa Real.

UN TESTAFERRO

Cierto es que tampoco, de confirmarse los hechos, habría habido un lumbreras en todo este mejunje que hubiera puesto ya no un poco de cordura, sino al menos que si se cometía la presunta irregularidad, no quedase perpetrada de manera tan sumamente chapucera.

Las diligencias también habrían acreditado que Juan Carlos I y su entorno utilizaron un testaferro para tratar de ocultar la recepción del dinero de Sanginés-Krause. Se trataría de un coronel del Ejército del Aire y trabaja en Zarzuela como ayudante de campo. Las alarmas saltaron al comprobar que este funcionario estaba efectuando desembolsos como los de la yegua que no se correspondían con su teórico poder adquisitivo.

Victoria Federica responde al conductor que le dio un susto de muerte: "¡Gilipollas!"

Te puede interesar

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído