EL ORIGEN DEL Darwinismo Social

La ley del más fuerte: Combates a muerte entre grandes animales salvajes

Es la lucha por la supervivencia y además, el instinto: el elefante contra el león, el águila contra el lobo, la pitón y el cocodrilo e incluso el gato frente al caimán.

Espectáculos y conductas reiteras, como lo que se esboza en el vídeo, fueron esenciales para biólogo Charles Darwin de desarrollar su teoría de la evolución.

Y los presupuestos del eminente el biólogo británico llevaron indefectiblemente a la conclusión de que las especies actuales son el resultado de una adaptación constante al entorno basadas en una lógica de éxito y fracaso.

Lo que no sospechó Darwin es que sus leyes naturales servirían al tiempo para construir, o más bien para apuntalar, un discurso político ‘despiadado’.

El darwinismo Social resulta de la aplicación estricta de las leyes biológicas a la sociedad.

Básicamente se considera la sociedad como un escenario competitivo, donde la ley natural garantiza que los mejores y más capaces conforman una élite preeminente que ostenta el poder hacia el rumbo correcto.

El propio Darwin rechazó esta utilización de su teoría e incluso hubo estudiosos de izquierdas como Émili Gautier, que hicieron su propia interpretación, alegando que la evolución se medía en términos de cooperación y no de competencia.

Es imprewcindible reconocer que las democracias occidentales hallaron un equilibrio de progreso en la bisectriz que marcaba el Estado del Bienestar y la Economía de mercado, una entente no exenta de tensiones con pasos adelante y pasos atrás.

Sin embargo, cuando llegamos a punto de inflexión, a momentos de crisis profunda, lo que se suele imponer es la tesis más dura.

Con el coronavirus y lo que arrastra, se entiende que el darwinismo Social o la ley del más fuerte vuelva a estar hoy más vigente que nunca.

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