¿NO ES EL PAPÁ EL QUE VEO AHORA ENFRENTE?
Un urólogo dos nefrostomías
Le hizo ayer a mi madre, Iluminada.
Habrá a quien le parezca el hecho nada,
Que sueños son o fantasías mías.
Ignoro si a tal hora tú dormías
En cama de hospital, alucinada,
O en una calle oscura, dominada
Por un miedo cerval, te consumías.
Anduvo, por la fiebre, delirando;
En la pared de enfrente, nebuloso,
A su esposo, mi padre, contemplando.
La pregunta que me hizo ella al respecto
Inquieto me dejó, “supernervioso”,
Pero ella me vio calmo y circunspecto.
Ángel Sáez García
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