El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

Adenda a «Libertad de expresión sin excepciones»

ADENDA A “LIBERTAD DE EXPRESIÓN SIN EXCEPCIONES”

El domingo pasado, 28 de octubre de 2018, en la página 25 del diario EL PAÍS, leí el artículo prudente, sensatísimo, titulado “Bomberos pirómanos”, donde su autor, Fernando Vallespín, sostenía, entre otras ideas, esta, que “lo que venía siendo el ideal liberal del respeto por las opiniones que no compartimos y la libre y pausada discusión racional entre ellas ha pasado a la historia. Solo merecen respeto nuestras opiniones; las de los contrarios deben ser exorcizadas públicamente como anatema y perseguidas con inquina por las nuevas hordas inquisitoriales que proliferan en las redes y, ay, también en la misma prensa. No es de extrañar así que hayamos entrado en una escalada insoportable de descalificaciones y ostentosas salidas de tono por parte de muchos responsables políticos. El incentivo reside precisamente en esto”.

¿Qué hizo, por ejemplo, Íñigo Errejón, el secretario de Análisis Estratégico y Cambio Político de Podemos cuando declaró que Vox “viene a amontonarse” a las opciones “instaladas en la crispación”? A mí, al menos, no me extrañaría nada de nada, que alguien de Vox, que a su condición de afiliado o simpatizante al ideario de dicha formación, añadiera su proverbial y reconocida adicción a la coña, retranca o zumba, pudiera contestarle al respecto lo siguiente:

El secretario de Parálisis Estratégico y Rancia Política de Podemos, Íñigo Errejón (acrónimo o contracción de Erre que erre, marrando el rejón) ha asegurado que Vox “viene a amontonarse” a las opciones “instaladas en la crispación” que, según su criterio, carente de misterio, son PP y Ciudadanos, que comparten el ideario con Vox, pero no se atreven a reconocerlo, como lo hace él (vocablo ambiguo, sí, porque pudiera referirse a Vox y/o a Errejón), sin ambages.

Íñigo Erre que erre, marrando el rejón, sostiene, asimismo, que Vox profiere “lo mismo que piensa el PP, lo mismo que piensa Ciudadanos”. Y es que el niño adulto parece un adulto niño que tiene el don, la facultad o la virtud de saber qué piensa él y, además, qué piensan todos los demás. Se comenta, se dice, se rumorea, que incluso pensó antes que yo mismo lo que este menda está escribiendo ahora, tras decidir disfrazarse de un afiliado coñón o simpatizante zumbón de Vox, que no lo es (guasón, sí, mucho), para su exclusivo solaz. ¿De quién? ¿De Erre que erre, marrando el rejón, de servidor o del atento y desocupado lector, sea ella o él, de estos renglones torcidos? Pregúntenle al Niño Dios, al Omnisciente, porque lo sabe todo, es un claro sabelotodo. ¿Alguien lo duda? Dado que no veo que nadie haya osado levantar la mano, lo haré yo. Lo dudo yo.

Abundo con Vallespín en el argumento o razón que sostiene en el último de los parágrafos que contiene el artículo citado, donde concluye: “El riesgo de este tipo de posturas es que el político que así procede se arroga la capacidad de suplantar lo que al final corresponde decidir al ciudadano y solo a él, si desea votar por unos u otros. Satanizar al adversario hasta el punto de desear excluirlo del propio juego político es el camino más rápido para acabar con el pluralismo político. Estamos, en efecto, jugando con fuego”.

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com

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Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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