PEDÍ A LITERATURA MATRIMONIO
Y QUE SÍ ME DIJO ELLA Y QUÉ DEMONIO
Me resulta más fácil de mí mismo
Hablar cuando yo lo hago a través de otro,
Por eso me inventé y parí a Otramotro,
Para evitar caer en el abismo.
Disfruto hasta rayar el paroxismo
Cuando a otro subo al de tortura potro,
Que con madera hecho no fue de notro,
Para que experimente con verismo
Las aflicciones que este peregrino
Y los goces sin par, que no faltaron,
Tuvo mientras anduvo en el camino,
Donde lo agasajaron y asaltaron;
Y a la Literatura matrimonio
Le pidió con más pestes que un demonio.
Ángel Sáez García