PUEDE MATAR INCLUSO A GENTE DE HAMBRE
SIN QUE LE DÉ UN ESPASMO O UN CALAMBRE
La religión proyecta mala sombra
Si Dios da rienda suelta a su sevicia
Y en un seno desnudo de novicia
No ve cuanto a este menda asaz asombra.
Quien coloca a sus pies la roja alfombra,
Por juzgar memorable su pericia,
Siempre harta de verdad, que nunca envicia,
Acaso lo condene cuando nombra.
Quien cree que Dios se halla de su parte
Descarta que hacer pueda hoy algo malo
Y ve en esa certeza un buen regalo,
Llevado a cabo con auténtico arte.
Puede matar incluso a gente de hambre
Sin que le dé un espasmo o un calambre.
Ángel Sáez García