Para que el ave no cojee…
(“Pongamos por ambas partes / nuestra buena voluntad / para valorar el arte / y el humor de calidad”. Ripioteca propia). Mi señoría está obnubilado. Pocos lectores de mi última chirigota han sabido interpretarla adecuadamente. Claro que cuando acontecen sucesos de esta índole, uno -no sé si por deformación profesional- siempre piensa
