El problema de los apellidos.
(o “¿El del padre, el de la madre que parió a la criatura o cuál?”). Afortunadamente, casi la totalidad de vuesarcedes y, por supuesto, mi señoría tenemos la enorme suerte de vivir en España, en donde nos lo pasamos de bigote de pato viudo, por no decir de puta madre, que siempre resulta como más grosero y así. De todas formas,