La Hora de la Verdad

Miguel Ángel Malavia

La Revolución Ilustrada estalla en Segovia y Medina del Campo

Sin previo aviso, Max Estrella huye de la muerte, abre su ataúd e, ipso facto, de Madrid pasa a Segovia. Tiene que cumplir la última misión que le marcó Valle-Inclán: encender la mecha de la Revolución Ilustrada en el albor del siglo XXI, en esta España nuestra que se cree moderna y continúa siendo rancia. Sabe que, en su compleja

Paz en Peñíscola

Frente a la línea de chiringos y tiendoletas, culminando un islote unido a la barra brava, se erige esbelto y bello el castillo de Peñíscola, sede de un pontífice que acabó siendo tachado de hereje y cabezón. Ilegítimo o no, Benedicto XIII, el Papa Luna, continúa enrocado en sus dependencias palaciegas, donde en esta noche resuena

París es una fiesta

‘París era una fiesta’, tengo entendido que se titulaba un libro póstumo de usted, señor Hemingway. Perdone la osadía, pero quiero transmitirle lo que he comprobado estos últimos cuatro días: París sigue siendo una fiesta. Sí, y como sé que le gustará saberlo, ahí donde está, le voy a contar lo que he visto con mi mirada alucinada,

Y la luz se hizo con Nueva York

¡Blog moribundo, yergue la bandera y levántate otra vez cual gloria del surrealismo cañí! ¡Que te espabiles, hombre, que llevas ya tres semanas dormitando bajo el eslogan del ‘Cerrado por boda’! Habrá su momento especial para comentar ésta, pero tienes ahora el deber de abrir el espacio para la luz que lucha por salir desde su

Tenerife y La Gomera, del cielo al cielo

Dicen que de Madrid se va al cielo. ¿Y desde el Teide, que está más alto? Hace unos años, junto a buenos amigos de la Universidad, comprobé que Lanzarote era diferente. Imaginaba que las Canarias eran unas islas especiales. Ahora, que conozco a dos más, adelanto mi veredicto definitivo: la volcánica tierra de los canes es el paraíso

Corpus Christi, el alma de Toledo

Muchos amigos me recuerdan con sorna una frase que dije asomándome a la noche de Jerusalén, desde una ventana que me acercaba un poco más al cielo de lo que ya lo estaba: “Jerusalén huele a fe”. La coña viene porque, solo un segundo después de pronunciar esas palabras con tono susurrante y el rostro impregnado de beatitud, me lancé

Miguel Hernández apura su pinta en la noche de Dublín. Brinda por Saramago

Miguel Hernández apura su pinta en la noche de Dublín. Acurrucado en la esquina más oscura del Gogarty, la mítica taberna yellow anclada en The Temple Bar, el barrio crápula, devora con avidez las páginas del Times. Dos noticias, activadas en la portada digital del gacetón, llaman especialmente su atención. La primera acusa a Sara

Y Morante cantó ‘I love Dublín’

Tras presenciar, como invitado de honor, el I Encuentro Internacional por el Abrazo de la Copla y el Fado, acaecido en Estambul, el 2 de junio, abonado a la tele de un bar, presencié in situ la Cumbre Celestial del Toreo a Capote. La Universidad de Las Ventas, con motivo de la Jornada de la Beneficencia, se vio envuelta por la esencia de

Lisboa triste

Las zapatillas se desgastan. Hace calor. O frío. La callejuela te marca el camino del empedrado. El destino es sólo uno: pasear por la magia. Fachadas roídas, paredes sucias, cerámica descolorida: encanto. Lisboa, Lisboa de cuestas, subidas y bajadas, Lisboa de la tristeza que te sumerge en el embrujo. Lisboa que te enamora. Castelo de

Una peregrinación en imágenes

Como ya conocen mis amigos, mi ineptitud a la hora de colgar fotos propias en el blog es total. De ahí que estos días haya ido intercalando algunas de las que hice en Tierra Santa con imágenes de Google. Aunque, gracias a Mari, que las está colgando en su blog, ya voy teniendo algunas de las que más me gustan. Aquí están algunas de

Y un cuento jerosolomitano

Eloira escrutaba el terreno poco a poco, aferrándose a una realidad que desconocía. Ciega desde los diez años, cumplía el sueño de su vida peregrinando hasta Jerusalén. Y los sueños se cumplen a la edad exacta: los 40 años. A Inés, su hermana mayor, se le encogió el alma cuando la dejó sola en la sexta estación de la Vía Dolorosa,

Diario de un peregrino en Tierra Santa. Capítulo IX: Amén

Ciertamente, no morí en la oscuridad de Getsemaní. De hecho, esa noche de 5 de agosto la terminamos unos cuantos en busca de una cachimba. No hubo tal, pero sí puritos de la victoria. Y definitiva quema de todas las naves al albur de unas cervezas. Pero tocaba madrugar. A primera hora de la mañana nos retaba una magna aventura: el desierto

Diario de un peregrino en Tierra Santa. Capítulo VIII: Ante el sepulcro que se iluminó de vida

Ese mismo 5 de agosto siguió la ruta de 54 peregrinos que coronamos nuestro ascenso a los cielos. De Jerusalén al Cielo. En la anterior crónica dejamos a Jesús en el momento de su prendimiento. ¿Dejamos? ¡No, allí, junto a Él permanecimos! No sería hasta esa tarde cuando en la parte antigua de la urbe, en la llamada ciudad de David,

Diario de un peregrino en Tierra Santa. Capítulo VII: Junto al que llora lágrimas de sangre

Los amaneceres marcan inicios. Y nosotros fuimos al comienzo de una historia. En todo Domingo de Ramos en Jerusalén, la procesión sale desde el lugar en el que Jesús se subió a la borriquilla para entrar triunfalmente donde luego sería ofrecido en holocausto. Allí nos encontramos con su iglesia conmemorativa cubierta con una alambrada.

Diario de un peregrino en Tierra Santa. Capítulo VI: Jerusalén, siguiendo la Cruz entre la basura

Vuelvo a ese 4 de agosto en Jerusalén. Contigo, Jesús, en la cárcel donde lloras. Para ti, esa noche comenzó en el Cenáculo. Y allí nos dirigimos 54 peregrinos tras tus huellas. Contigo, Jesús. ¿Se puede mostrar lo que se siente al subir una segunda planta, tal y como detalla el Evangelio, y estar en la sala en la que tuvo lugar la

Diario de un peregrino en Tierra Santa. Capítulo V: Jesús, tienes miedo. Estoy contigo

El sol nos saludó y dijimos adiós a Belén. Adiós al punto marcado con una estrella como alfa de la fe, adiós al minarete de la mezquita de enfrente, adiós a nuestros inolvidables amigos de la parroquia árabe católica, adiós a los jerifaltes de Al Fatah. Camino de Jerusalén, oh Jerusalén, al fin Jerusalén, pasamos el control policial

Diario de un peregrino en Tierra Santa. Capítulo IV: Villancicos con eco a letanía en Belén

Con el amanecer se marcó un punto de inflexión en nuestra peregrinación. Atrás quedaba el Mar de Galilea. Nos dirigíamos a la esencia del Dios del Amor: Belén (nacimiento) y Jerusalén (pasión, muerte y resurrección). La paz y el sosiego de Tiberíades y Cafarnaúm darían paso a la aceleración de las pulsaciones. Aunque con escala

Diario de un peregrino en Tierra Santa. Capítulo III: Un día con Pedro

Si el día anterior estuvo dedicado preferentemente a María y, por extensión, a la Sagrada Familia, éste fue protagonizado por la búsqueda de Pedro, la roca sobre la que se edificó la Iglesia. Fue, para mí, uno de los más emotivos. Desde el principio hasta el final. La mañana comenzó con un paseo en barca en el que cruzamos el Mar

Diario de un peregrino en Tierra Santa. Capítulo II: Tras el ‘Sí’ de la niña y las huellas del obrero

¡Qué bello es amanecer ante el Mar de Galilea! Estar tumbado y ver cómo los rayos del sol relucen sobre el enorme ventanal; levantarte y asombrarte ante la inmensidad del lago receptor del poder celeste; todo en calma, en paz, en silencio. Saber que estás en Israel, y encima es Sabbath, el día sagrado de los judíos. Ya la noche anterior,

Diario de un peregrino en Tierra Santa. Capítulo I: Ahí está, ahí está, es Israel

Una vez regresado a casa, tras la preceptiva sesión de siesta, jamón, tortilla, chuletas y Joaquín Sabina, quiero comenzar aquí lo que no es sino una oración: Tierra Santa, mezcla de sabores, olores, imágenes, sonidos y emociones a flor de piel, pasa rápido, muy rápido. La intensidad de cada parada fugaz –la gruta de la Natividad,

Tierra Santa: fe, fe, fe…

Ya ha pasado la medianoche en Jerusal'en. Escribo desde una sala de ordenadores de un hotel instalado en el barrio 'arabe. Ten'ia claro que iba a escribir sobre el que est'a siendo el viaje de mi vida al llegar a casa, dentro de tres d'ias. Pero no he podido resistir la tentaci'on de gritar ya mi descubrimiento. Emocionado, pues vengo de

De los ángeles uno nunca se despide

Una vez en casa, viendo fotos, recordando momentos, soy cada vez más consciente de que no he vuelto de un viaje. He regresado de sentir una experiencia vital de las que dejan huella. No tengo el gusto de conocer al que debe ser mi ángel de la guarda, allá donde la vista no alcanza. Sin embargo, ya he conocido a los ángeles que durante

Estos son los ángeles que enamoraron a Roma

Por mucho que en estos días de inolvidable aventura haya intentado explicar cómo eran los ángeles que han conquistado a Roma a base de amor, era incapaz de haceros ver, queridos amigos, hasta qué punto tenía razón. Por ello, nada mejor que los veáis vosostros mismos. Chicos, colaboradores y monitores: ¿son o no son ángeles? Ver todas

L’Aquila, la ciudad del silencio

En mi anterior crónica -son las cuatro de la madrugada y aquí sigo, de pie, junto a mi amigo el recepcionista del hotel...-, anunciaba que contaría la experiencia vivida en L'Aquila esta tarde por un grupo de Mensajeros de la Paz -con el Padre Ángel al frente, junto al gerente de la asociación, Pedro, fray José Luis, un servidor, "la

Los ángeles enamoran al Papa

Esta noche escribo especialmente emocionado. ¿Qué más se puede decir de un día en el que hemos cumplido el sueño de ver al Papa, hemos visitado la ciudad de L'Aquila, arrasada por el terremoto reciente, y hemos tenido una cena-fiesta en la que los ángeles han cantado, reído y hecho llorar a los que les hemos seguido estos cuatro das?

Los ángeles ya son emperadores

Mi guerra con el ordenatore se ha convertido en cruenta e incivil. Dejándome tirado a la una de la madrugada, me veo obligado a realizar la tercera crónica de esta inolvidable aventura con los ángeles de pie, en un aparato junto al recepcionista. Creo que los dormidos con el alma pura me ayudarán a sacar adelante esta nueva prueba. Sí,

Los ángeles tocan el corazón de San Pedro

La segunda jornada de nuestra aventura comenzó a las seis de la mañana. Timbrazo del despertador, aseo rápido, desayuno express... ¡y a San Pedro! Allí, a las ocho y media, teníamos una cita muy especial: en la gruta vaticana, ante los restos de San Pedro y junto a las tumbas de míticos Papas como Juan Pablo I, Juan Pablo II, Pablo

Treinta ángeles llegan a Roma con un mensaje de amor para el Papa

Pocas veces se puede acudir a la Ciudad Eterna imbuido de un ambiente en el que la habitual ilusión da paso al estallido de las sensaciones que hacen merecer la pena ser humano. Estoy en medio de una aventura muy especial. Desde hoy lunes hasta el jueves, tengo la inmensa suerte de estar en Roma acompañando a Mensajeros de la Paz, con el

Lanzarote

Este fin de semana he estado con varios de mis compañeros de facultad en Lanzarote. Y como mis amigos ya saben, me “flipo” con todos los sitios que visito. Pero la verdad es que Lanzarote es especial. Lanzarote es olor a sal, sabor a pescado fresco, piel tostada al sol y degustación de frescas cervezas (esplendorosa la rivalidad entre

Estambul, la espiritualidad

Concluyendo esta especie de trilogía sobre mi experiencia en Estambul, abordo al fin el tema de la espiritualidad, uno de los más importantes para mí a lo largo de todo el viaje. Sin duda, lo que más me impresionó de esos maravillosos ocho días fue la fe latente en toda una sociedad. Siempre que pude busqué sentir una experiencia espiritual

Estambul, el contraste

Si tuviera que definir Estambul con una sola palabra sería ésta: contraste. No imagino ningún otro espacio del mundo que cambie tanto según se recorre a cada paso. No creo que exista otro rincón del planeta que ofrezca tal mosaico de colores, formas, olores, pasiones y fe. En general, creo que todo aquél que haya estado en lo que un

Estambul, el surrealismo

Tras ocho días de experiencia maravillosa en lo que un día fue Constantinopla, retomo con ganas este espacio para ofrecer mis impresiones de la que es una de las más impresionantes ciudades de todo el mundo. Han sido tantas las cosas que me han pasado a mí y a mis 13 compañeros de viaje que he decidido dividirlas en tres bloques: el

Malaviadas (II): Mi experiencia en el adiós a Juan Pablo II

En homenaje a mi gran amigo, Don Pablo Hernández Breijo, que me ha dedicado hoy su primer artículo del año (‘El bisoño Malavia’) en su excelente blog, cuento hoy una segunda malaviada. En este caso no es una surrealista, sino tal vez, la gran aventura de mi vida: mi asistencia al entierro de Juan Pablo II. Cuando el 2 de abril de

Mi inolvidable experiencia en Charleroi (II, imágenes)

El miércoles conté mi aventura en la final de la Copa ULEB en Charleroi (Bélgica), en la que el Real Madrid derrotó al Lietuvos Rytas, regalándonos a todos los madridistas un título europeo en baloncesto 10 años después del último. Por si a alguien le interesa, aquí están las fotos que completan lo dicho sobre ese inolvidable día.

Mi experiencia inolvidable en la final de Charleroi

10 de abril de 2007, una fecha histórica, mágica, para el madridismo. Y para mi. Ayer tuve la oportunidad de vivir en directo el triunfo del Real Madrid de Baloncesto en la final de la Copa ULEB, frente al Lietuvos Rytas (75-87), en el Spiroudome de Charleroi (Bélgica). Fue un día inolvidable, uno de los mejores de mi vida. Ver ganar al

Miguel Ángel Malavia

Conquense-madrileño (1982), licenciado en Historia y en Periodismo, ejerce este último en la revista Vida Nueva. Ha escrito 'Retazos de Pasión', ¡Como decíamos ayer. Conversaciones con Unamuno' y 'La fe de Miguel de Unamuno'.

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