¿MI ESPOSA? ¡QUÉ ENTIDAD, COMPLEMENTARIA!
Mi esposa no se pasa de la raya.
Si “céfiro” aduzco, ella aduce “brisa”.
La que veo arrugada ella ve lisa.
Cual disco de vinilo ella se raya.
Si opino yo montaña, ella mar, playa.
Si digo yo de miedo, ella de risa.
Si lento gusta a mí, a ella peta aprisa.
Yo no enmudezco, es ella la que explaya.
Veo en mi esposa a una amiga y amante,
Confidente y rival, mal adversaria,
Detractora peor, mejor aliada.
Le he dicho “te mereces un diamante”.
No ha sido en su respuesta ella falsaria:
“¿Me dejará una alhaja a mí extasiada?”.
Ángel Sáez García
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