El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

He aquí el texto que he urdido últimamente

HE AQUÍ EL TEXTO QUE HE URDIDO ÚLTIMAMENTE

Dilecta Pilar:

Te mandaré esta mañana (si puedo; si no, esta tarde, siempre que no me se me vaya el santo al cielo, claro) las seis páginas sobre la cinta en cuestión, “La casa del lago”. Aún no he leído en voz alta el texto que he trenzado últimamente, para darle el nihil obstat, pero te lo enviaré como está. A ver si te gusta (te aviso con antelación de que puedes hallar algún yerro). Mi intención es trocearlo en tres o cuatro partes y publicarlo en esos mismos, tres o cuatro, días (durante el mes de mayo).

Yo creo (por ser humano, demasiado humano, como el título que Nietzsche colocó a una de sus obras) que, si fuera Dios, no me concedería el 10 más que en contadas ocasiones de desbordante euforia, pues constato, un día sí y otro también, que, aunque mi intención es hacer las cosas impecables, sin fallos, pronto me doy cuenta de que he cometido yerros, de mayor y menor bulto (que intento corregir cuanto antes). Ayer, por cierto, firmaba mi texto hodierno, “Una pareja perfecta”, así:

“Asimismo, deseo y espero que nadie se moleste por que haya decidido no firmar este texto con mi seudónimo habitual, Emilio González, “Metomentodo”, sino con mi nombre verdadero,

Dios (en el supuesto de que Dios exista, Él sabe, a ciencia cierta, que en mi ánimo no ha habido un ápice o pizca de irreverencia, a la hora de suplantar su personalidad diversa, pues es trino, y su firma; y sí un vagón repleto de vaya omnímoda, vaya, a la que es tan adicto servidor, un guasón de marca mayor. En el supuesto de que Dios exista, le consta, de manera fehaciente, que le estoy e(vi)ternamente agradecido por haberle puesto a mi amanuense, Ángel, en el camino una persona digna de amar, su amable Pilar, su señera compañera)”.

Tu columna del día de la fecha, viernes, ocho de febrero de 2019, “El mejor discurso”, en el Heraldo, me parece, amén de ecuánime o justa, estupenda. La sociedad española actual necesita cepillarse muchos de los prejuicios que todavía acarrea. Lamento, de veras, no haber asistido (estaba leyendo o viendo y tomando notas para alguno de mis textos) ni escuchado, en riguroso directo, como, al parecer, hiciste tú, el discurso de nuestro colega, Jesús Vidal, tras recibir el Goya, como Mejor Actor Revelación, por “Campeones”, durante la última entrega, en esta oportunidad, en Sevilla, de los tales. El discapacitado demostró ser muy capaz. Es lo mismo que vienes haciendo tú desde que naciste y yo desde que me concedieron la pensión por incapacidad laboral permanente, demostrar que somos capaces de hacer diversos menesteres tan bien como los demás.

Otro (de tu amigo Otramotro).

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com

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Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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