El blog de Otramotro

Ángel Sáez García

Iré esta tarde al funeral de Carmen

IRÉ ESTA TARDE AL FUNERAL DE CARMEN

Dilecta Pilar:

Hay quienes sí pasan (al menos, eso dicen) del asunto en cuestión. Entiendo que la política no sea una de tus mayores preocupaciones.

Muchos días me regalas alguno/s de tus pensamientos o sentimientos. Lo propio ocurre a la inversa.

Espero hacerlo a la tarde, en tu bitácora. Hoy, aunque he bajado antes de las nueve y media, ya no había ejemplar. Así que ahora no te lo puedo comentar.

Sostengo la teoría de que, si puedo funcionar sin ordenador ni Internet en casa, eso redundará en mi bienestar, en que mi salud mental no se deteriorará o empeorará. Estoy cuerdo, porque aún controlo mis locuras literarias. Con las herramientas a mano la tentación sería enorme y podría estar escribiendo a las seis de la mañana. Así, con los límites autoimpuestos, soy yo quien manda sobre las herramientas y no ellas las que ejercen dicho control conmigo.

Me conoces. Sabes que, entre libros (que son los que más libres de criterio hacen a las personas lectoras y pensantes; y no acabo, no, de echar mano del pleonasmo, aunque lo parezca), estoy en la gloria.

Te agradezco sobremanera que me hayas enviado el enlace de tu artículo hodierno, “La sangre altera”, del Heraldo. Tras leerlo (has vuelto a poner el dedo en la llaga, que no deja de supurar), estos son los renglones torcidos que he urdido y juntado.

Los seres humanos (de veras y de nombre, pues las estelas, los indicios, los rastros y las señales de inhumanidad, que abundan por doquier, no se puede ocultar; hoy los mass media hacen lo correcto al fungir de caja de resonancia, al sacarlos/as a relucir) vivimos hiperconectados, pero cada vez son más las personas (qué paradoja, ¿verdad?) que viven solas (y lo que es aún peor, las que mueren solas). Los padres (muchos, ellas y ellos) no han puesto barreras o cordones sanitarios a los comportamientos infantiles, sin control, de sus hijos. Les han dicho mil veces que en la calle no deben irse con ningún desconocido. ¿Les han advertido de que idénticos peligros pueden encontrarlos y deben superarlos en Internet? Parece que no, si hacemos caso a las noticias más recientes sobre las actitudes de algunos adultos, verdaderos depredadores sexuales.

Quien no empatiza con el dolor de los otros tiene un problema o más.

Luego, cuando termine esta, a las siete y media, iré al funeral de Carmen, una de las mejores amigas de mi madre. RIP. DEP.

Buen finde.

Otro (de tu amigo Otramotro).

Ángel Sáez García
angelsaez.otramotro@gmail.com

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Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza.

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